Por: Redacción Reporte Cuba Ya
Una grave denuncia recibida por nuestro equipo editorial expone, una vez más, el colapso ético y estructural dentro del sistema de Salud Pública en Cuba. Esta vez, los hechos se sitúan en el municipio de Contramaestre, Santiago de Cuba, donde una fuente que labora bajo riesgo dentro del propio sector ha revelado un esquema de corrupción, robo y encubrimiento que involucra a altos directivos locales y la administración de centros de atención a sectores vulnerables.



Según la información, que ha sido tratada con estricta confidencialidad para proteger la seguridad de la fuente, el modus operandi consistió en el traslado forzoso de las pacientes de uno de los dos Hogares Maternos del municipio (el ubicado detrás de la clínica) hacia otra instalación, bajo la justificación de realizar reparaciones. Esta orden, presuntamente emanada por la Directora Municipal de Salud, Yuandra Hong Tabares, habría servido de cortina de humo para dejar la instalación vacía y vulnerable al saqueo.

El reporte señala directamente a Jorge Luis Montero Carrazana, quien fungía como administrador de dicho Hogar Materno. Aprovechando el cierre temporal, Montero habría procedido a la venta ilícita del inventario del centro. La lista de los recursos sustraídos es indignante, considerando la escasez que vive el país: colchones, un refrigerador, tres televisores plasma, una turbina de agua, ventiladores, y gran cantidad de insumos como sábanas, toallas y mosquiteros. El centro quedó prácticamente deshabilitado, despojado de sus reservas y equipamiento básico.

La situación no tardó en generar quejas entre las pacientes y familiares, escalando hasta llegar al conocimiento de la Policía y el Gobierno municipal. Sin embargo, lejos de aplicarse la ley, se activó el mecanismo de protección institucional conocido popularmente como «reciclaje de cuadros». A Jorge Luis Montero se le orientó simplemente pedir su «baja» de la entidad, evitando así un proceso judicial público que manchara la imagen de la Dirección de Salud.
La trama de complicidades se extiende a otros funcionarios. La fuente destaca el caso de Wualfrido Medina Vega, ex subdirector económico municipal. Tras ser destituido de su cargo anterior, fue premiado con la administración de la Casa de Abuelos en Macario, poniéndolo nuevamente en control de recursos y presupuesto del Estado. Asimismo, se señala a Wuilian Azares, actual administrador del Hogar Materno, quien habría sido colocado estratégicamente para mantener el funcionamiento de este «cartel» administrativo bajo la supervisión de la dirección municipal.


Este caso evidencia que la crisis sanitaria en la isla no se debe únicamente al embargo o a la falta de liquidez, sino a una corrupción interna sistémica donde los recursos destinados al pueblo terminan en el mercado negro para el lucro de unos pocos funcionarios intocables. Mientras el gobierno pide «resistencia creativa» a la población, sus administradores desmantelan lo poco que queda en pie.
Desde Reporte Cuba Ya, agradecemos la valentía de los cubanos que, desde dentro del monstruo, se atreven a contar la verdad arriesgando su libertad.
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