Domingo, 20 de septiembre de 2026
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La dictadura cubana envía a celda tapiada al preso político Ediolvy Marín Mora por ayunar en el aniversario del 11J

La dictadura cubana envía a celda tapiada al preso político Ediolvy Marín Mora por ayunar en el aniversario del 11J

El preso político Ediolvy Marín Mora fue confinado en una celda tapiada en la prisión Kilo 8 de Camagüey tras declararse en ayuno el pasado 11 de julio, en conmemoración del quinto aniversario de las protestas masivas de 2021. La acción pacífica, que consistió en abstenerse de ingerir alimentos durante doce horas, fue respondida por las autoridades penitenciarias con aislamiento en total oscuridad, confiscación de sus pertenencias, amenazas de agresión física y advertencias de nuevos procesos judiciales.

Marín Mora, de 39 años y residente en el reparto La Gloria, en el municipio Nuevitas, entregó su bandeja de almuerzo intacta acompañada de una nota manuscrita en la que exigía la libertad de Cuba y de todos los presos políticos. El documento, firmado por el propio recluso a las 6:00 de la mañana, finalizaba con la proclama «Patria y Vida». Esta demostración de disidencia cívica, silenciosa y no violenta, activó de inmediato el aparato represivo dentro del penal, demostrando la intolerancia absoluta del sistema hacia cualquier manifestación de descontento, incluso dentro de los muros de las prisiones.

Según relató el propio Marín Mora vía telefónica, poco después de la una de la tarde, el jefe de Reeducación, mayor Diornis Torné Báez, se presentó acompañado de otro guardia para conducirlo ante el jefe de unidad, mayor Leonardo Suárez Rey. Al ingresar a la oficina, el recluso pudo escuchar las quejas del oficial, quien se enfureció porque el activista vestía de color blanco. El militar calificó la indumentaria como un acto de protesta directa y profirió amenazas de agresión física, evidenciando el clima de violencia institucionalizado que impera en las cárceles cubanas.

La situación escaló rápidamente cuando el director del centro penitenciario, en presencia de todos los jefes del recinto, le advirtió que estaba «cansado de hablar con él» y lo amenazó con llevarlo nuevamente ante los tribunales. El funcionario aseguró haber consultado con un coronel de apellido Sierra, apodado «Toro Bravo», quien habría autorizado el uso extremo de la fuerza y el confinamiento. Antes de ser trasladado, los militares le arrebataron su ropa blanca, lo obligaron a vestir el uniforme reglamentario de los reclusos y lo condujeron a las celdas de castigo.

Condiciones inhumanas y tortura psicológica

Las características de la celda tapiada, descritas minuciosamente por el preso, evidencian el trato cruel, inhumano y degradante impuesto por el régimen de La Habana a los opositores. El calabozo mide apenas 2,80 metros de largo por 1,30 de ancho. En su interior, el espacio se reduce drásticamente: un área de 1,80 metros de largo por medio metro de ancho para colocar el colchón, un banco de concreto de 70 centímetros de profundidad y un agujero en el suelo, conocido como «turco», para las necesidades fisiológicas básicas.

Marín Mora permaneció en este espacio de total oscuridad durante aproximadamente ocho horas. Alrededor de las 9:00 p.m. fue sacado del calabozo tapiado y encerrado en el área de régimen, donde lo mantuvieron incomunicado hasta el lunes 13 de julio. Al concluir el castigo, el jefe de Orden Interior, primer suboficial Daniel Primelles Cala, lo llevó a su oficina y le devolvió sus ropas blancas. Sin embargo, el oficial le prohibió explícitamente circular por los pasillos vestido de ese color, argumentando que «eso es protesta», lo que confirma el nivel de criminalización que el sistema penal aplica sobre cualquier expresión de individualidad.

Antecedentes de una condena arbitraria

Ediolvy Marín Mora fue arrestado el 6 de septiembre de 2022 tras un allanamiento en su vivienda. Su detención estuvo motivada por su participación en las protestas pacíficas ocurridas los días 18 y 19 de agosto de ese mismo año en Nuevitas, las cuales fueron desencadenadas por los prolongados y constantes apagones que sufría la provincia de Camagüey. Antes de su encarcelamiento, el activista trabajaba como empleado en una concretera privada.

Tras su arresto, Marín Mora pasó su primer mes recluido en los calabozos de la Seguridad del Estado en el reparto Garrido, en Camagüey. Posteriormente, fue trasladado a la prisión Cerámica Roja, donde permaneció más de dos años y tres meses en espera de juicio, una clara violación del debido proceso y de las garantías constitucionales. El manifestante fue finalmente condenado a 13 años de privacidad de libertad por los presuntos delitos de sabotaje y sedición, figuras jurídicas habitualmente manipuladas por el gobierno cubano para inflar penas contra manifestantes comunes. Su juicio se celebró los días 16 y 17 de enero de 2024 en el Tribunal Provincial Popular de Camagüey, y el 7 de enero de 2025 fue trasladado a la prisión de máximo rigor Kilo 8.

El deterioro físico del recluso es alarmante. El propio Marín Mora denunció que en menos de dos semanas ha perdido 12 kilogramos de peso, producto de las deficientes condiciones alimentarias y el estrés al que está sometido bajo el rigor del penal. Esta situación pone en riesgo inminente su integridad física y su vida, ante la indiferencia absoluta de las autoridades de la isla.

Contexto: Represión y crisis estructural

El caso de Marín Mora no es un hecho aislado, sino una muestra palpable de la política sistemática de la dictadura cubana para silenciar cualquier forma de descontento social. Las protestas de Nuevitas en 2022 surgieron como respuesta directa al colapso del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), una crisis estructural que ha sumido a la isla en apagones interminables, afectando la distribución de alimentos, el acceso al agua potable y la vida cotidiana de millones de cubanos. En lugar de ofrecer soluciones a la crisis económica y energética, el ejecutivo cubano optó por la represión y la criminalización de la protesta ciudadana.

La conmemoración del quinto aniversario del 11 de julio de 2021 ha sido objeto de un fuerte dispositivo de vigilancia y represión en todo el país. El régimen de La Habana ha intensificado el acoso, las citaciones, los allanamientos y el confinamiento preventivo de activistas y opositores para evitar nuevas concentraciones públicas. El ayuno de Marín Mora se inscribe en este clima de asfixia civil, donde el simple acto de no comer o vestir de blanco se convierte en un delito penado con celdas de aislamiento y tortura psicológica.

Organizaciones internacionales de derechos humanos han documentado de manera exhaustiva las condiciones carcelarias en prisiones como Kilo 8 y Cerámica Roja, catalogadas como centros de castigo donde la dignidad humana es sistemáticamente violada. La falta de atención médica, la alimentación deficiente y el hacinamiento se suman a las torturas físicas y psicológicas, conformando un cuadro de violaciones flagrantes a los tratados internacionales que el gobierno ha firmado pero que incumple con total impunidad.

Implicaciones y consecuencias a futuro

El ensañamiento contra Ediolvy Marín Mora refleja el miedo del poder cubano ante la resistencia cívica, que persiste a pesar de las condenas draconianas y el confinamiento. La respuesta de la comunidad internacional frente a estos abusos sigue siendo un factor crucial; la exigencia de la liberación incondicional de los presos políticos y la implementación de mecanismos de presión diplomática y económica efectivos son pasos necesarios para frenar la maquinaria represiva de la isla.

Mientras tanto, la situación de los cientos de cubanos encarcelados por exigir derechos básicos permanece como una herida abierta en la sociedad civil. La crisis migratoria, la hiperinflación y el desabastecimiento continúan alimentando la indignación popular. Si la dictadura cubana mantiene su estrategia de silenciar el descontento a través del terror penal, el país seguirá profundizando su fractura social, augurando escenarios de mayor inestabilidad política y social en el corto y mediano plazo.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
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Equipo Editorial Reporte Cuba Ya

Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

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