Domingo, 27 de septiembre de 2026
ÚLTIMA HORA
Economia

Propietario de Florida recupera en La Habana lancha robada tras sortear el laberinto burocrático del régimen

Propietario de Florida recupera en La Habana lancha robada tras sortear el laberinto burocrático del régimen

El dueño de una marina en los Cayos de Florida viajó hasta La Habana para recuperar una embarcación valorada en 70.000 dólares, sustraída ilegalmente por un ciudadano estadounidense y trasladada a la isla. El operativo, descrito como un «rescate internacional», evidenció una vez más la opacidad, la ineficiencia administrativa y la falta de estado de derecho que imperan bajo el control del gobierno cubano, obligando a la intervención de un congresista de Estados Unidos para destrabar la devolución del bien.

El incidente se originó cuando Floyd Dean Devasier, un hombre de 63 años residente en Katy, Texas, alquiló una lancha tipo panga de 26,5 pies en la marina Beach Weekend Key West, en Stock Island. El contrato estipulaba explícitamente la prohibición de navegar durante la noche y la obligación de retornar la embarcación el mismo día. Sin embargo, Devasier, acompañado por una mujer cuya identidad no ha sido revelada por las autoridades, cargó un tanque adicional de 20 galones de combustible y se dirigió mar adentro. El sistema de GPS de la embarcación registró un rumbo ininterrumpido hacia el sur hasta que la señal se perdió definitivamente, confirmando el robo y la salida ilegal del país.

Ante la ausencia de respuesta del inquilino, James Nabors, propietario de la marina afectada, alertó de inmediato a la Guardia Costera de Estados Unidos y a la Oficina del Sheriff del Condado de Monroe. La búsqueda rindió frutos cuando un pescador local avistó la embarcación cerca de la costa cubana y logró tomar fotografías que sirvieron como prueba. Posteriormente, las autoridades estadounidenses confirmaron que la Guardia Fronteriza de Cuba tenía bajo su custodia tanto la lancha sustraída como a Devasier y su acompañante.

Con la embarcación abandonada en un puerto de La Habana, Nabors y su equipo tomaron la inusual decisión de viajar personalmente a la isla para intentar recuperar su propiedad. Lo que comenzó como un simple trámite de reclamación se convirtió rápidamente en una compleja «operación internacional de rescate de barcos», según las propias palabras de Nabors en declaraciones al canal Local 10. El propietario enfatizó la gravedad de la situación al señalar que un bien de 70.000 dólares había sido desplazado a «otro país, un país comunista», en referencia directa al sistema político que rige los destinos de la isla.

Retrieving stolen boat from Cuba was quite the journey for vessel owner

Retrieving stolen boat from Cuba was quite the journey for vessel owner

El muro burocrático de las autoridades de la isla

La localización física del bote resultó ser apenas el primer paso de un proceso plagado de obstáculos institucionales. A través de un intermediario local cuya identidad se mantiene en reserva, Nabors y su equipo lograron hallar la lancha atracada, pero de inmediato se toparon con la maraña de requerimientos burocráticos característica del régimen de La Habana. El empresario estadounidense portaba toda la documentación legal válida emitida por su país, incluyendo pasaportes, el registro de la embarcación y la póliza de seguro correspondiente, pruebas irrefutables de su legítima propiedad.

Sin embargo, ante la inexistencia de un marco jurídico transparente y el control arbitrario del poder, la documentación resultó insuficiente. En un relato que ilustra a la perfección la arbitrariedad administrativa en Cuba, Nabors detalló cómo los funcionarios le exigían constantemente nuevos requisitos imposibles de cumplir: «Nos gustaría ver este documento, pero nos gustaría un sello diferente de la agencia», le indicaron las autoridades cubanas. Esta práctica de exigir validaciones contradictorias no es un error del sistema, sino una herramienta recurrente del gobierno cubano para ejercer presión, retener bienes extranjeros o simplemente reflejar la profunda ineficiencia de su aparato estatal.

Ante el estancamiento del proceso y la evidente falta de voluntad institucional para resolver el caso por las vías regulares, Nabors se vio obligado a escalar el conflicto a nivel federal. El ciudadano contactó al congresista Jimmy Patronis en Washington, quien intervino directamente en el asunto. «Se hizo cargo de la oficina de la Guardia Costera en Washington», explicó Nabors. Solo después de esta presión diplomática a alto nivel, las autoridades en Miami fueron notificadas y el ejecutivo cubano autorizó finalmente la liberación del bote. Un mecánico del equipo de Nabors condujo la embarcación de regreso a territorio estadounidense, poniendo fin a la odisea.

A pesar de las enormes dificultades para recuperar su propiedad, Nabors aseguró que en ningún momento se sintió amenazado físicamente durante su estancia en la isla. «Creo que estábamos luchando contra el proceso burocrático, no contra los individuos. Eran todos muy agradables, grandes personas. Ni una sola vez fuimos amenazados o nos sentimos inseguros», declaró. Esta percepción resalta una realidad común en Cuba: mientras la ciudadanía común sufre la represión directa de la dictadura, los visitantes extranjeros suelen enfrentar únicamente el peso asfixiante de la maquinaria estatal, sin necesariamente experimentar la violencia política que padecen los cubanos a diario.

Por su parte, Floyd Devasier fue arrestado inmediatamente al llegar a Miami, enfrentando cargos por el delito de «alquiler o arrendamiento con intención de defraudar». Las autoridades señalaron que el individuo cuenta con un historial penal que incluye delitos relacionados con el narcotráfico. Además, este no es su primer incidente de esta naturaleza; en 2019, Devasier ya había estado involucrado en un caso similar cuando otra embarcación alquilada que no fue devuelta también apareció en aguas cubanas. Actualmente, permanece bajo custodia en el Metro West Detention Center de Miami, con una fianza fijada en 150.000 dólares por las autoridades del condado de Monroe, a la espera de una audiencia judicial reprogramada.

El sheriff del Condado de Monroe, Rick Ramsay, emitió un comunicado agradeciendo la cooperación internacional que permitió localizar la embarcación en un primer momento. «Quiero agradecer a la Guardia Costera de EE.UU., a Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), a la Guardia Fronteriza de Cuba y al buen samaritano que se encontraba en el agua por su ayuda y cooperación para llevar este caso a una conclusión satisfactoria», afirmó el jefe de policía, destacando que, a pesar de las fricciones diplomáticas habituales, los canales de comunicación operativos entre las guardias costeras de ambos países lograron destrabar la situación inicial.

El robo de embarcaciones en medio de la crisis estructural cubana

Este insólito caso de recuperación de una embarcación robada no puede analizarse de forma aislada sin vincularlo a la profunda crisis estructural que atraviesa Cuba. La isla ha sido históricamente un destino recurrente para embarcaciones sustraídas en Estados Unidos, un fenómeno que ha adquirido nuevos matices en los últimos años debido al colapso económico, la hiperinflación y el desespero social. En este contexto, el régimen de La Habana ha perdido capacidad para controlar sus propias fronteras marítimas, mientras que la ciudadanía, asfixiada por la pobreza y la falta de oportunidades, recurre a cualquier medio para intentar escapar o generar ingresos ilícitos en un mercado negro en plena expansión.

La inoperancia burocrática que sufrió Nabors es el mismo muro que enfrentan a diario los cubanos para realizar trámites migratorios, recibir herencias, legalizar propiedades o acceder a servicios básicos. La dictadura cubana ha perfeccionado un sistema donde la arbitrariedad administrativa funciona como un mecanismo de control social y chantaje. La exigencia de «sellos diferentes» y documentos interminables no es más que la manifestación visible de un aparato estatal diseñado para dificultar la vida privada y anular la propiedad individual, perpetuando la dependencia absoluta del Estado.

Asimismo, el hecho de que ciudadanos estadounidenses con antecedentes penales utilicen a Cuba como refugio o punto de tránsito ilegal subraya la complicidad objetiva que genera la impunidad en la isla. La falta de transparencia y el oscuro manejo de la información por parte de las autoridades cubanas facilitan que el territorio funcione como un santuario para actividades ilícitas, desde el contrabando hasta el robo de embarcaciones. Mientras el gobierno cubano exige concesiones diplomáticas a Washington, falla sistemáticamente en garantizar la seguridad jurídica y la devolución expedita de bienes robados por terceros.

El desenlace de este incidente, aunque exitoso para el propietario de la marina, plantea serias interrogantes sobre el futuro de la cooperación bilateral y la seguridad marítima en el Estrecho de la Florida. La necesidad de que un congresista deba intervenir para recuperar una simple lancha demuestra la fragilidad de los acuerdos operativos entre ambos países. Mientras la crisis económica y la represión política en Cuba continúen empujando a la población al desespero y la ilegalidad, es probable que estos incidentes se repitan. La comunidad internacional y el gobierno de Estados Unidos deberán evaluar cómo gestionar la creciente inseguridad jurídica que emana de una dictadura incapaz de ofrecer garantías mínimas, ni siquiera para la devolución de un bien robado.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
Escrito por

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya

Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.