El Colectivo Creativo Forma Foco presentará este sábado en la capital española la antología «Cielo Raso», una compilación que reúne la obra de 26 poetas que residen y escriben en Cuba. Editada por la activista Katherine Bisquet, la obra ofrece un retrato coral de la nación caribeña a través de más de tres décadas de crisis, transformaciones sociales y represión, consolidándose como un documento literario de vital importancia para entender la realidad insular.
La cita tendrá lugar en la Librería Arenales, situada en la calle Vallehermoso 110, a las 7:00 PM, hora local. Este evento, que cuenta con entrada libre hasta completar el aforo, se inscribe en la décima edición del ciclo «Lecturas Al Fin», un proyecto de mediación literaria enfocado en escrituras contemporáneas y encuentros vivos con el texto. Además, la presentación funciona como una actividad paralela e independiente dentro del marco de la 84.ª Feria del Libro de Madrid, lo que garantiza una amplia proyección internacional para los autores involucrados.
Durante la velada, participarán dos de los poetas antologados, Omar Pérez y Marcelo Morales, figuras destacadas de la reciente lírica cubana cuyas obras exponen con singular agudeza las tensiones culturales, políticas y existenciales del país. El cineasta y curador José Luis Aparicio Ferrera será el encargado de moderar el encuentro. La obra cuenta con un prólogo de la escritora Legna Rodríguez Iglesias e ilustraciones de la artista Camila Lobón, consolidándose como un esfuerzo editorial significativo para visibilizar la creación literaria que se gesta dentro de las fronteras nacionales, lejos de los circuitos oficiales.
La compilación de «Cielo Raso» estuvo a cargo de Katherine Bisquet, poeta y activista reconocida por su labor dentro y fuera de Cuba. Bisquet es autora de los poemarios «Algo aquí se descompone» (Colección Sur Editores, 2014) y «Uranio empobrecido» (Rialta Ediciones, 2021), y obtuvo el prestigioso Premio Ciudad de Alcalá de Poesía en 2022. Su trayectoria refleja la constante pugna de los creadores cubanos por expresar su realidad frente a los mecanismos de censura institucional que intentan silenciar cualquier voz disonante con el discurso oficial.

José Luis Aparicio / Omar Pérez / Marcelo Morales
El volumen recoge más de tres décadas de creación poética, abarcando el periodo de 1993 a 2024. Según la nota editorial de Bisquet, el libro supone un ejercicio de memoria y reafirmación, una forma de «volver a Cuba desde la palabra». Las obras incluidas muestran un retrato coral de un país en crisis constante, narrado desde la urgencia del presente. Esta será la segunda presentación de la antología tras su estreno en la librería Books & Books de Coral Gables, en Estados Unidos, lo que demuestra el interés creciente de la diáspora y la comunidad internacional por la literatura producida bajo el control del Estado.
El contexto de la creación literaria bajo el régimen
La presentación de esta antología en Europa adquiere una relevancia particular si se considera el ecosistema cultural dentro de la isla. Durante décadas, el régimen de La Habana ha mantenido un control férreo sobre la producción editorial, limitando el acceso a plataformas de publicación y a la preciada materia prima —el papel— a aquellos creadores alineados con la ortodoxia oficial. Las voces críticas o disidentes suelen ser marginadas de los circuitos estatales, lo que obliga a los artistas a buscar vías independientes o editoriales en el extranjero para difundir su obra.
El periodo abarcado por la antología incluye momentos críticos de la historia reciente de Cuba, desde la profunda crisis económica de los años noventa hasta las protestas del 11 de julio de 2021. La respuesta de la dictadura a estas manifestaciones ciudadanas se tradujo en una ola de represión sin precedentes, afectando también al sector artístico. Numerosos escritores y activistas han enfrentado hostigamiento, detenciones arbitrarias y exilio forzado por negarse a silenciar la realidad nacional, en un ambiente exacerbado por la implementación de normativas como el Decreto 349, que criminaliza la cultura independiente.

Katherine Bisquet (izquierda) durante la primera presentación de Cielo Raso en Estados Unidos
La crisis estructural que atraviesa Cuba no solo se manifiesta en la represión política, sino también en el colapso de los servicios públicos y la hiperinflación que asfixia a la población. En este escenario, la creación poética se convierte en un acto de supervivencia y resistencia. Las dificultades para acceder a materiales básicos, la migración masiva y el desabastecimiento constante son temas que permeán inevitablemente la literatura producida en la isla, otorgando a «Cielo Raso» un valor documental y humano incalculable frente a la narrativa triunfalista del gobierno cubano.
Antecedentes y resistencia cultural
Históricamente, la literatura cubana ha tenido que navegar entre el exilio y la insularidad. Las antologías que reúnen a poetas residentes en Cuba son escasas debido a las trabas impuestas por las autoridades de la isla para la circulación de textos no avalados por instituciones estatales como la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Proyectos como el impulsado por Bisquet rompen con este aislamiento, tejiendo puentes entre la realidad interna y la diáspora, y demostrando que la creación cultural persiste a pesar de las limitaciones impuestas por el ejecutivo cubano.
El Colectivo Creativo Forma Foco ha destacado que la presentación en Madrid se convierte en una plataforma de resonancia para esta obra dentro del contexto europeo. Esta iniciativa no solo ofrece al público la oportunidad de adquirir el texto y escuchar directamente a dos de los autores incluidos, sino que también desafía el bloqueo informativo y cultural que el Estado ejerce sobre sus propios ciudadanos. La poesía, en este sentido, opera como una grieta en el muro de la censura, permitiendo que el mundo exterior escuche los ecos de la urgencia caribeña.

Katherine Bisquet durante la primera presentación de Cielo Raso en Estados Unidos
La circulación de «Cielo Raso» en Europa representa una ventana crucial para que la comunidad internacional conozca las voces que documentan la crisis cubana desde su propio territorio. Mientras el régimen de La Habana continúa profundizando políticas que ahogan la economía y reprime cualquier atisbo de disidencia, la literatura emerge como uno de los pocos refugios para la verdad y la crítica social. El éxito de este tipo de iniciativas independientes no solo preserva la memoria cultural del país, sino que también pone en evidencia la urgencia de un cambio democrático que permita a los creadores ejercer su oficio sin temor a la persecución política.

