El mercado informal de divisas en Cuba registró un nuevo avance al situar el euro en 605 pesos cubanos (CUP), mientras el dólar estadounidense alcanzó los 532 CUP. Este comportamiento refleja la agudización de la crisis económica que atraviesa la isla, marcada por una inflación persistente y la incapacidad del gobierno cubano para estabilizar su moneda nacional.
Según el monitoreo realizado por la plataforma independiente elTOQUE, la moneda europea acumula un incremento de 25 pesos desde el cierre de marzo, lo que representa un alza del 4,3%. Por su parte, el dólar ha ganado 17 pesos en el mismo período. La brecha entre el mercado informal y las tasas oficiales dictadas por el Banco Central de Cuba (BCC) continúa siendo abismal. Mientras las autoridades de la isla ofrecen el euro a 580,98 CUP y el dólar a 496 CUP en sus tasas oficiales, la ciudadanía se ve obligada a operar en un mercado paralelo donde el acceso a las divisas es notablemente más costoso, evidenciando el fracaso de la política monetaria del ejecutivo cubano.
Esta escalada cambiaria se produce en medio de una presión asfixiante sobre el peso cubano. Los datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) confirman una variación interanual de la inflación del 13,42%, un indicador que golpea directamente el bolsillo de los cubanos que reciben sus ingresos en moneda nacional. Con 100 euros cotizando a 60.500 pesos en el mercado informal, el poder adquisitivo del CUP se desploma, dificultando el acceso a bienes básicos y servicios que dependen de divisas extranjeras para su adquisición o importación.
Represión y criminalización ante el fracaso económico
Ante la imposibilidad de implementar la prometida tasa de cambio flotante y controlar el desplome de la economía, el régimen de La Habana ha optado por la criminalización. En una reciente campaña, la dictadura cubana acusó a elTOQUE de \»tráfico de divisas\» y \»terrorismo económico\», señalando a la plataforma como parte de un supuesto programa de guerra económica financiado por Estados Unidos. Estas imputaciones, que se enmarcan en la habitual retórica oficial para silenciar a la prensa independiente, buscan desacreditar a un medio que expone con datos la realidad financiera del país.
El director de la publicación, José Jasán Nieves, ha rechazado las acusaciones asegurando que las relaciones con donantes internacionales no influyen en la línea editorial del medio, la cual se basa en el monitoreo sistemático de ofertas reales de compra y venta. Nieves calificó la embestida estatal como una \»táctica de distracción\» y un intento desesperado de la dictadura por encontrar un chivo expiatorio que desvíe la atención de su estrepitoso fracaso en la gestión económica y de la profunda crisis en la que tienen sumido al país.
La devaluación acelerada del peso cubano y la brecha insalvable entre los mercados formal e informal auguran un escenario de mayor empobrecimiento para la población. Mientras las autoridades persistan en la represión de la información y eviten aplicar reformas estructurales que liberalicen la economía, la inflación y el desabastecimiento continuarán alimentando el colapso monetario, dejando a la ciudadanía sin alternativas viables para sostener su economía familiar frente a un Estado que ahoga cualquier intento de recuperación.