El Tribunal Provincial de Holguín celebra la audiencia de hábeas corpus a favor de Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, integrantes del proyecto independiente El4tico, en medio de un estricto operativo de la Seguridad del Estado. La dictadura cubana ha rodeado la sede judicial con efectivos policiales y ha cortado las telecomunicaciones en la zona, evidenciando una vez más la criminalización de la disidencia y el acoso a las garantías procesales.
Según informó la organización Ciudadanía y Libertad, el edificio judicial permanece custodiado por agentes de la Policía Nacional Revolucionaria y oficiales de civil, mientras un camión de transporte de presos se mantiene estacionado en una vía adyacente. La situación se ha agravado ante el desconocimiento del paradero de Yanet Rodríguez Sánchez, quien presentó el recurso legal y se dirigía al tribunal. La organización alertó que las autoridades podrían haberla detenido para impedir su comparecencia en el proceso.
El despliegue represivo se ha extendido a la infraestructura básica del entorno. Reportes desde las inmediaciones del tribunal señalan el corte deliberado del servicio de internet y la interrupción del suministro eléctrico, tácticas habituales del régimen de La Habana para aislar a los activistas y obstaculizar la denuncia internacional. Familiares y amigos de los detenidos permanecen frente a la sede, solicitando el acompañamiento de la comunidad civil ante la falta de transparencia procesal.
Arresto arbitrario y allanamiento
Medina y Zayas Pérez fueron arrestados el pasado 6 de febrero y trasladados a la sede de Instrucción Penal de Holguín, conocida como \»Todo el mundo canta\». Las autoridades de la isla los acusan de los presuntos delitos de \»propaganda contra el orden constitucional\» e \»instigación a delinquir\», figuras jurídicas frecuentemente utilizadas para silenciar el periodismo independiente. Durante el operativo, el gobierno cubano allanó la vivienda de Medina, confiscando equipos de trabajo como computadoras, teléfonos y cámaras frente a su esposa y su hija menor.
Este caso refleja la crisis estructural de libertades que sufre la isla. Mientras Cuba enfrenta una profunda crisis económica, un éxodo migratorio histórico y el colapso de los servicios públicos, la respuesta del ejecutivo cubano ha sido endurecer la represión contra voces críticas como las de El4tico. La admisión del hábeas corpus por parte del propio tribunal, que reconoció en su documento la detención sin notificación de cargos y la posible violación de derechos fundamentales, contrasta radicalmente con el despliegue policial implementado para coartar el desarrollo de la audiencia.
La criminalización de estos jóvenes artistas y comunicadores evidencia el miedo del Estado a la expresión ciudadana. Ante esta situación, cientos de figuras del ámbito artístico se han sumado a la campaña para exigir la liberación inmediata de los integrantes de El4tico. La comunidad internacional deberá mantener la vigilancia sobre el desenlace de este proceso, ya que el uso de la intimidación y la manipulación del sistema judicial reafirman la naturaleza autoritaria del sistema político en la isla y auguran un escenario de mayor tensión social si la represión continúa sin rendir cuentas.