Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, jóvenes creadores del medio independiente El4tico, enfrentan cargos de \»propaganda contra el orden constitucional\» e \»instigación a delinquir\» tras su detención en la provincia de Holguín. Los familiares han contratado defensa legal y presentado un recurso de hábeas corpus, mientras los jóvenes permanecen incomunicados en una instalación señalada por abusos y torturas contra detenidos.
Los integrantes del proyecto audiovisual fueron arrestados y trasladados a la sede de Instrucción Penal de Holguín, identificada por la ONG Ciudadanía y Libertad como \»el Villa Marista de Holguín\». Según la organización, este centro es conocido por reiteradas denuncias de tratos degradantes, interrogatorios violentos y torturas. Durante el operativo, las autoridades de la isla allanaron la vivienda de Medina en presencia de su esposa y su hija menor, confiscando computadoras, teléfonos y cámaras utilizadas para su trabajo periodístico.
Ante la privación ilegal y arbitraria de libertad, la activista Yanet Rodríguez Sánchez presentó un recurso de hábeas corpus ante el Tribunal Provincial de Holguín para exigir la presentación de los detenidos. Sin embargo, al cierre de esta información, el régimen de La Habana mantenía a Medina y Zayas Pérez totalmente incomunicados, sin acceso a llamadas telefónicas ni contacto con sus familiares. Los abogados defensores contratados aguardan poder acceder al expediente en los próximos días para conocer los detalles de la acusación.
Represión sistemática contra la prensa independiente
El4tico, que se autodefine como un espacio disidente, ha ganado notoriedad en redes sociales con decenas de miles de seguidores en plataformas como Instagram y Facebook. Desde Holguín, los jóvenes realizan análisis políticos y sociales que cuestionan directamente el poder en la isla. La respuesta del ejecutivo cubano ha sido la criminalización, una táctica habitual para silenciar la disidencia. El primer secretario del Partido Comunista en Holguín, Joel Queipo Ruiz, justificó la persecución señalando a los creadores como \»traidores invasores\» que responden a \»intereses imperiales\», un argumento recurrente de la dictadura cubana para legitimar la censura.
El abogado Alain Espinosa, del Centro de Información Legal Cubalex, advirtió que este proceso viola tanto el derecho internacional como el ordenamiento jurídico interno. El jurista señaló que las autoridades se encuentran en una espiral represiva que las lleva a ignorar sus propias leyes. De prosperar las acusaciones bajo los artículos 124 y 268 del Código Penal, los creadores podrían enfrentar hasta nueve años de prisión. Ante esta grave violación de los derechos humanos, la Embajada de Estados Unidos en Cuba y diversas organizaciones internacionales han exigido la liberación inmediata de los jóvenes.
El caso de El4tico refleja el endurecimiento del aparato represivo contra cualquier forma de expresión crítica en Cuba. Mientras la crisis económica y el colapso institucional se profundizan, el gobierno cubano prioriza el acoso a periodistas y activistas para mantener el control informativo. La creciente solidaridad en redes sociales y la presión de la comunidad internacional serán determinantes para visibilizar la situación de estos jóvenes y exigir garantías procesales que, hasta ahora, han sido sistemáticamente negadas.