Miércoles, 22 de julio de 2026
ÚLTIMA HORA
Migracion

Paciente con artritis reumatoide suplica atención médica y visa humanitaria ante el colapso del sistema sanitario en Cuba

Héctor Luis Pupo Quiala, un joven de 36 años encamado desde hace más de un mes por una artritis reumatoide severa, denuncia la falta de medicamentos y seguimiento médico en Cuba, mientras su familia implora una visa humanitaria ante la inoperancia de las autoridades de la isla.

El joven originario de Holguín padece esta enfermedad inflamatoria crónica desde los 11 años, aunque no fue diagnosticado hasta los 13. Tras dos décadas de dolor constante, malas praxis y deficiente atención en el municipio de Mayarí, Pupo Quiala se encuentra postrado en La Habana, donde tampoco ha logrado acceder a los tratamientos básicos que requiere para frenar el avance de su condición degenerativa. Su madre, Maricela Quiala Hernández, ha solicitado reiteradamente una visa humanitaria, consciente de que en el país no existen las condiciones para atender a su hijo.

Entre los fármacos que el paciente necesita urgentemente se encuentran inmunoglobulina, prednisona, metotrexato, tramadol y diclofenaco, sustancias que escasean en las farmacias cubanas. El joven ha señalado que los analgésicos disponibles ya no mitigan sus dolores y que la atención del médico de la familia resulta insuficiente, al no contar con la infraestructura logística para trasladarlo a un hospital en ambulancia o brindarle un seguimiento especializado que le permita tener una vida funcional.

El abandono sanitario y la desesperanza institucional

La situación de Pupo Quiala ilustra el profundo deterioro estructural del sistema de salud pública en la isla. Lo que alguna vez fue presentado como un referente regional es hoy un escenario de desabastecimiento crónico, donde los pacientes con enfermedades complejas quedan a la deriva. El régimen de La Habana ha priorizado la infraestructura turística y el bienestar de la alta cúpula militar por encima de la atención a la población, mientras el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) ignora los reclamos ciudadanos y los hospitales carecen de recursos mínimos.

Irónicamente, Héctor residía en el Canal de Saetía, en la costa norte de Holguín, una zona exclusiva reservada históricamente para las vacaciones de Raúl Castro y altos funcionarios del gobierno cubano. Desde ese entorno, y posteriormente en la capital, el joven ha exigido al MINSAP los insumos médicos necesarios, pero la respuesta institucional ha sido nula, obligándolo a depender exclusivamente de la solidaridad de amigos en el extranjero para conseguir algunas medicinas.

El caso de Héctor Luis evidencia cómo la dictadura cubana ha desamparado a los ciudadanos más vulnerables, empujándolos a la mendicidad internacional o al exilio médico como única vía de supervivencia. Con 23 años de dolor ininterrumpido, el joven se rehúsa a resignarse a una vida sin atención, consciente de que pacientes con su misma patología en otras naciones logran mantener una calidad de vida aceptable. Su historia es un testimonio más de la urgente crisis humanitaria que atraviesa la isla y de la responsabilidad directa del poder sobre el colapso de los servicios públicos.

reportecubaya
Escrito por

reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.