El Banco Central de Cuba (BCC) publicó una resolución que autoriza a la empresa Cubamax Travel Inc., con sede en Florida, a transmitir dinero hacia Cuba, incluyendo la entrega de efectivo en moneda nacional y divisas. La medida busca suplir el vacío dejado por la suspensión de operaciones de Western Union y se produce en medio de la profunda crisis económica que azota a la isla.
De acuerdo con la Resolución 135/2025, publicada en la Gaceta Oficial, el régimen de La Habana permitirá a Cubamax canalizar fondos para depósitos en cuentas y tarjetas, así como desarrollar las plataformas digitales necesarias para ejecutar estas transacciones. Aunque la empresa estadounidense no constituirá una persona jurídica en territorio cubano, deberá operar bajo la estricta supervisión del BCC, cumpliendo con normativas de transparencia, control y ciberseguridad.
El documento oficial impone un férreo esquema de control estatal sobre el operador extranjero. Las autoridades de la isla exigen que Cubamax designe un representante con residencia permanente en Cuba y, de manera alarmante, obligan a la compañía a responder con todo su patrimonio —incluyendo activos en el exterior— y a someterse a la jurisdicción de los tribunales cubanos ante cualquier eventualidad o sanción. Esta exigencia refleja la tendencia del gobierno cubano de extender su marco regulatorio y punitivo sobre entidades internacionales que operan con la diáspora.
Opacidad en las condiciones y contexto de crisis
A pesar de la relevancia de esta autorización para las familias cubanas que dependen del flujo migratorio y las remesas para sobrevivir al colapso económico, la resolución evade detalles cruciales. El texto no especifica tarifas, comisiones, límites por operación, plazos de entrega ni el alcance territorial del servicio dentro del país. Esta opacidad institucional se suma a un escenario nacional marcado por la hiperinflación, el desabastecimiento crónico y las recientes medidas del ejecutivo cubano para endurecer el control sobre las transacciones en moneda extranjera, anunciadas a mediados de diciembre.
La entrada de Cubamax en el mercado de remesas parece diseñada para ocupar el espacio dejado por Western Union, la cual reanudó sus servicios en mayo de 2024 pero los suspendió nuevamente en febrero pasado debido a restricciones estadounidenses vinculadas a la empresa estatal Orbit S.A. Mientras la dictadura cubana busca afanosamente nuevas vías para captar divisas frescas que alivien la asfixia financiera del sistema, la ciudadanía continúa a la espera de saber si esta alternativa significará un alivio real para las familias o simplemente una nueva herramienta de extracción de recursos en un entorno de control absoluto.