Jueves, 23 de julio de 2026
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Las importaciones de combustible a Cuba se desploman un 35% y desmienten las cifras oficiales de México

La crisis energética en Cuba se agrava profundamente tras registrarse una caída abrupta del 35% en las importaciones de combustible durante los primeros diez meses de 2025, según documentos internos revisados por la agencia Reuters. Estos datos contradicen directamente las recientes declaraciones de autoridades mexicanas sobre supuestos envíos récord a la isla, evidenciando un escenario crítico que mantiene a casi un tercio del país sin suministro eléctrico.

Los registros internos a los que tuvo acceso la prensa internacional revelan que el régimen de La Habana recibió un promedio de 45.400 barriles diarios de crudo y derivados entre enero y octubre de 2025. Esta cifra representa un desplome significativo frente a los 69.400 barriles diarios importados en el mismo período del año anterior. La disminución más drástica provino de México, cuyas exportaciones hacia la isla cayeron un 73%, pasando de 18.800 a apenas 5.000 barriles diarios, desmintiendo de plano las afirmaciones de la prensa oficial mexicana sobre un incremento histórico en sus exportaciones a la nación caribeña.

El descenso no se limita al suministro azteca. Venezuela, el principal aliado energético del ejecutivo cubano, también redujo sus envíos en un 15%, entregando aproximadamente 27.400 barriles diarios. Fuentes del sector energético consultadas indican que estas limitaciones responden a los problemas de producción interna y a la merma de excedentes exportables en ambos países. Esta contracción en el abastecimiento externo se suma al deterioro crónico del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), afectado por décadas de falta de inversión, ineficiencia y abandono del mantenimiento por parte del gobierno cubano.

Impacto inmediato: apagones y colapso de la generación eléctrica

El déficit de combustible ha tenido un impacto inmediato en la capacidad de generación eléctrica. Reportes recientes indican que cerca de 900 megavatios, equivalentes a casi un tercio de la demanda diaria nacional, quedaron fuera de servicio por la escasez de combustible y lubricantes. Esta situación ha derivado en apagones prolongados que afectan a casi todas las provincias, sometiendo a la población a jornadas interminables sin electricidad en medio de un contexto de aguda escasez material.

El contraste entre las declaraciones públicas, que sugerían un aumento del flujo energético desde México, y la realidad de una contracción acelerada, expone la vulnerabilidad absoluta del modelo económico cubano. La dependencia de importaciones fluctuantes y de aliados geopolíticos que también atraviesan crisis internas ha dejado a la isla con un margen energético extremadamente reducido. Mientras la infraestructura termoeléctrica pierde capacidad operativa, la demanda interna se mantiene sin soluciones estructurales, profundizando el colapso de los servicios básicos.

El panorama actual augura un período especialmente duro para millones de cubanos, quienes continúan enfrentando la inflación y el deterioro sistemático de su calidad de vida. La incapacidad de las autoridades de la isla para diversificar sus fuentes de energía o para garantizar el funcionamiento de sus plantas eléctricas no solo refleja la ineficiencia administrativa, sino que amenaza con intensificar la ola de exodo migratorio y la inestabilidad social en los meses venideros, ante la indiferencia de la dictadura cubana que prioriza el control político sobre el bienestar ciudadano.

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reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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