El gobierno ucraniano anunció el cierre de su embajada en Cuba y la reducción de sus relaciones diplomáticas con la isla, en respuesta directa al respaldo del régimen de La Habana a la invasión rusa y a la pasividad de las autoridades frente al reclutamiento masivo de ciudadanos cubanos para el frente de batalla.
El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andriy Sybiha, confirmó la medida a través de un mensaje en la red social X, recordando las declaraciones del mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, quien en una reunión en el Kremlin le deseó \»éxito\» a Vladimir Putin en su \»operación militar especial\». \»Este año decidimos cerrar nuestra embajada en La Habana y degradar nuestras relaciones diplomáticas\», afirmó Sybiha, subrayando que la negativa del ejecutivo cubano a detener el envío de sus nacionales al conflicto armado constituye una complicidad con la agresión que debe ser condenada en los términos más enérgicos.
El anuncio se produjo apenas horas después de que la Asamblea General de la ONU aprobara por trigésimo tercer año consecutivo la resolución contra el embargo estadounidense a Cuba. En esta ocasión, y por primera vez en la historia, Ucrania votó en contra del texto. El jefe de la diplomacia ucraniana aclaró que el voto no va dirigido contra el pueblo cubano —al cuyo derecho a vivir en prosperidad respetan—, sino contra la inacción de las autoridades de la isla ante el reclutamiento de sus ciudadanos por parte del ejército ruso. Hasta el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) no ha emitido un comunicado oficial al respecto, y se desconocen los detalles sobre el calendario exacto del cierre o los arreglos consulares transitorios.
El silencio oficial ante la carne de cañón cubana
Aunque la dictadura cubana ha negado de manera oficial cualquier participación estatal en el conflicto y asegura que el país no forma parte de la guerra, las investigaciones periodísticas y los reportes de inteligencia revelan una realidad alarmante. Un trabajo de la unidad de periodismo de investigación de Radio Free Europe/Radio Liberty documentó redes de reclutamiento activas en plataformas digitales rusas, con posibles entrenamientos en unidades militares como la 106.ª División Aerotransportada en Tula. La Asamblea de la Resistencia Cubana y legisladores ucranianos han alertado sobre la presencia de entre 6.000 y 20.000 cubanos movilizados por Rusia, convirtiéndolos en el segundo contingente extranjero más grande en el conflicto, solo por detrás de los norcoreanos.
Este escenario se entrelaza directamente con la profunda crisis económica y social que asola a la isla. El desespero generado por la inflación galopante, el desabastecimiento crónico y la total ausencia de oportunidades ha empujado a miles de hombres en edad productiva a aceptar contratos con el ejército ruso como una vía de escape financiero. Esto expone cómo el colapso estructural del modelo cubano y la falta de libertades obligan a la ciudadanía a arriesgar su vida en guerras ajenas, mientras el poder en La Habana mira hacia otro lado.
La decisión de Kiev deja a la diplomacia cubana aún más aislada en el escenario internacional y evidencia las consecuencias de su alineación incondicional con Moscú. Con la embajada de Cuba en Kiev cerrada desde marzo de 2022, la ruptura de este último puente diplomático ucraniano en la isla complica aún más la situación legal y humanitaria de los nacionales atrapados en el conflicto. Mientras el régimen prioriza sus lazos geopolíticos con el Kremlin, la población continúa pagando el costo más alto de una política exterior desconectada de las verdaderas tragedias que sufren los cubanos dentro y fuera de sus fronteras.