Jueves, 17 de septiembre de 2026
ÚLTIMA HORA
Cuba

Cuba registra dos nuevos feminicidios, incluida una mujer embarazada, en medio del silencio oficial y la crisis estructural

Cuba registra dos nuevos feminicidios, incluida una mujer embarazada, en medio del silencio oficial y la crisis estructural

El Observatorio de Género de la revista Alas Tensas (OGAT) ha confirmado dos nuevos feminicidios en Cuba, elevando a 46 la cifra de crímenes machistas verificados por la organización independiente en lo que va de año. Entre las víctimas figura una mujer de 34 años que se encontraba en el séptimo mes de embarazo, un hecho que evidencia la gravedad de la violencia de género en la isla y la ineficacia de las instituciones estatales para proteger a las mujeres en situación de riesgo.

Las víctimas identificadas son Adis Glennis Rodríguez Mulet, asesinada el 29 de julio en Bayamo, provincia de Granma, y Ana Luisa Baños González, de 46 años y conocida como \»La China\», quien perdió la vida el 14 de julio en Paso Real de San Diego, municipio Los Palacios, en Pinar del Río. Según los reportes recopilados por el OGAT, ambas mujeres habrían sido víctimas de la violencia extrema ejercida por sus respectivas parejas, un patrón que se repite de manera alarmante en la mayoría de los casos documentados en el país.

El caso de Rodríguez Mulet es particularmente estremecedor debido a la historia de violencia previa y la inacción institucional. La joven había denunciado anteriormente los malos tratos y se había refugiado en la casa de familiares para escapar de su agresor. Sin embargo, el presunto femicida logró localizarla, propinándole lesiones internas tan graves que le provocaron la muerte tras ser sometida a una cirugía de urgencia. La bebé que esperaba tampoco sobrevivió al ataque, dejando además huérfano a otro hijo menor de edad de la víctima.

Ante la magnitud de esta tragedia, el OGAT ha señalado con dureza que el feminicidio y la muerte de la hija que gestaba eran totalmente evitables. Este caso refleja las profundas fallas en el sistema de protección a las mujeres en Cuba, donde las denuncias por violencia machista suelen ser minimizadas o ignoradas por las autoridades de la isla, dejando a las víctimas en un estado de total desamparo frente a sus agresores y exponiéndolas a un final fatal.

Cifras alarmantes y subregistro documental

Las cifras expuestas por el observatorio independiente dibujan un panorama escalofriante de aceleración de la violencia letal en el país. Hasta el 1 de agosto, el OGAT ha verificado 46 feminicidios, una cifra que se acerca rápidamente a los 48 casos contabilizados durante todo el año 2025. De las víctimas del año anterior, el 83,3 % fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, demostrando que el peligro letal sigue residiendo mayoritariamente en el entorno doméstico y familiar.

El análisis estadístico revela un incremento brutal en los meses de mayo y junio, períodos en los que se verificaron 17 feminicidios, frente a los cuatro registrados en los mismos meses del año anterior. Este incremento representa un salto del 325 %, una cifra que no solo refleja el deterioro de la seguridad ciudadana, sino que también coincide con el recrudecimiento de la crisis económica y social que atraviesa el país. Además de los feminicidios consumados, el OGAT ha documentado 19 intentos de feminicidio y dos asesinatos de hombres en contextos de violencia feminicida, mientras investiga otros 11 posibles casos y cuatro intentos adicionales que aún no han podido ser corroborados.

La documentación de estos crímenes se enfrenta a obstáculos formidables impuestos por la realidad cubana. El OGAT ha alertado que la profunda crisis eléctrica y los problemas de conectividad dificultan severamente el registro de la violencia de género. Los apagones prolongados, que mantienen a amplias zonas de la isla en la oscuridad durante gran parte del día, no solo obstaculizan el trabajo de las activistas y observadoras, sino que sumergen en el silencio a numerosas víctimas cuyas muertes o agresiones nunca llegan a ser reportadas públicamente.

Opacidad institucional y fallas estatales

La ausencia de transparencia institucional es otro factor crítico que agrava la situación. El registro del OGAT se elabora a través del contraste de testimonios de familiares, publicaciones en redes sociales y reportes periodísticos, ya que el gobierno cubano mantiene restringido el acceso a expedientes policiales, informes forenses y documentación judicial. Esta opacidad deliberada impide conocer la dimensión real de la tragedia, convirtiendo las cifras oficiales en un subregistro que oculta la incapacidad del Estado para garantizar la vida y la integridad de las ciudadanas.

La violencia machista en Cuba no puede desvincularse del colapso estructural que sufre la nación. La dictadura cubana ha mantenido durante décadas un discurso oficialista que niega o invisibiliza los problemas sociales que no encajan en su narrativa de supuesta igualdad. La falta de una Ley Integral contra la Violencia de Género, sumada a la inexistencia de refugios estatales para víctimas y la deficiente capacitación del personal encargado de atender estas denuncias, son consecuencias directas de una política que prioriza el control político sobre la seguridad y el bienestar de la población.

Contexto sistémico: crisis, apagones y violencia intrafamiliar

El entorno de crisis permanente —caracterizado por la inflación galopante, el desabastecimiento de alimentos, el hacinamiento habitacional y el colapso de los servicios públicos— actúa como un catalizador de la violencia intrafamiliar. Las tensiones generadas por la supervivencia cotidiana en un sistema fallido se descargan frecuentemente sobre las mujeres, quienes además asumen la mayor carga del cuidado y la gestión del hogar en condiciones de extrema precariedad. La frustración social derivada de la falta de oportunidades y el encierro obligado por los cortes de energía crean un caldo de cultivo ideal para el aumento de los estallidos de violencia.

Asimismo, la situación se ve agravada por el exodo migratorio masivo, que ha alterado las dinámicas familiares y ha dejado a muchas mujeres a cargo de hogares monoparentales en un entorno de máxima vulnerabilidad económica. La impunidad con la que operan muchos agresores, al saber que el sistema judicial es lento, ineficiente y a menudo complaciente con el victimario, desincentiva a las mujeres a buscar ayuda institucional, atrapándolas en ciclos de violencia que terminan en tragedia.

Antecedentes de represión al activismo feminista

El trabajo de organizaciones como el OGAT cobra una relevancia vital en un contexto donde el Estado monopoliza la información. Sin embargo, el activismo feminista independiente en Cuba opera bajo constante presión y vigilancia. La dictadura cubana ha utilizado diversas estrategias para acoso, censura y deslegitimación de las activistas que intentan visibilizar la violencia de género, tachándolas a menudo de mercenarias o de seguir agendas impuestas desde el exterior. A pesar de esta hostilidad, los observatorios de género continúan sacando a la luz una realidad que el régimen se empeña en ocultar, demostrando que la sociedad civil, aunque asfixiada, sigue resistiendo y cumpliendo un rol indispensable.

Consecuencias y mirada a futuro

El incremento sostenido de los feminicidios en Cuba exige una respuesta inmediata que el régimen de La Habana se niega a proporcionar. Mientras las autoridades de la isla continúan ignorando la urgencia de implementar políticas públicas efectivas, transparentes y con perspectiva de género, las mujeres cubanas siguen pagando con sus vidas la omisión, la negligencia y el silencio cómplice del Estado. La inacción no es un mero error administrativo, sino una vulneración sistemática de los derechos humanos que cuesta vidas cada semana.

La comunidad internacional y las organizaciones defensoras de los derechos humanos deben mantener la presión para exigir al ejecutivo cubano la rendición de cuentas y la adopción de medidas reales que detengan esta masacre silenciosa. La ratificación de la Convención de Belém do Pará, la implementación de protocolos de actuación policial estrictos y la apertura de refugios son pasos inaplazables. Sin un cambio estructural que aborde tanto la violencia machista como la crisis económica que la exacerba, la cifra de víctimas seguirá creciendo de manera imparable, dejando un saldo trágico e irreparable en la sociedad cubana.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
Escrito por

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya

Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.