Sábado, 26 de septiembre de 2026
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Denuncia desde Melena del Sur: El preso político Adrián Curuneaux revela el infierno carcelario en Cuba

Denuncia desde Melena del Sur: El preso político Adrián Curuneaux revela el infierno carcelario en Cuba

El opositor Adrián Curuneaux Stivens, recluido en la prisión de Melena del Sur, ha denunciado mediante una carta las precarias e inhumanas condiciones de vida dentro del penal, donde su estado de salud se ha deteriorado críticamente debido a la falta de atención médica y a una alimentación deficiente. El testimonio expone cómo la dictadura cubana utiliza el sistema penitenciario como un instrumento de tortura y aniquilamiento físico contra los disidentes.

En la misiva divulgada desde el interior del penal, Curuneaux Stivens, de 57 años y vicepresidente del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), detalla que su peso actual es de apenas 60 kilogramos, presentando un diagnóstico claro de desnutrición de grado I. El activista padece de diabetes tipo 2, una enfermedad crónica que exige un control estricto y una dieta específica de seis comidas al día, indicaciones que las autoridades de la isla han ignorado de manera deliberada, sometiéndolo a un régimen alimentario que agrava severamente su patología.

La denuncia señala que la dirección de la prisión no solo incumple con la dieta médica requerida, sino que además impone restricciones arbitrarias sobre los alimentos que su familia intenta suministrarle durante las visitas. Según su relato, la ración diaria destinada a los reclusos tiene un escasísimo contenido nutricional. Gran parte de los alimentos —como el arroz, el picadillo, las viandas y las sopas— son preparados mezclados con grandes cantidades de agua para rendir las porciones, y en numerosas ocasiones llegan a los presos en un estado de descomposición que pone en riesgo inmediato su salud.

Condiciones infrahumanas y hacinamiento extremo

Curuneaux describe un panorama desolador regarding a las instalaciones, asegurando que una elevada proporción de los internos presenta signos visibles de desnutrición y se ven obligados a convivir hacinados junto a personas que padecen enfermedades infecciosas, sin ningún tipo de protocolo de aislamiento o tratamiento. Las barracas, de aproximadamente 50 metros de largo por seis de ancho, están cubiertas con planchas prefabricadas cuyas separaciones permiten la entrada constante de agua durante las lluvias. Las filtraciones llegan a mojar las camas y las pertenencias de los reclusos, un problema estructural que la dirección del penal ha omitido solucionar pese a las reiteradas quejas de la población reclusa.

La situación sanitaria representa otro de los focos críticos de la denuncia. En una de las barracas, donde conviven alrededor de 90 presos, existen únicamente cuatro «turcos» —terminología utilizada en el argot carcelario cubano para referirse a los agujeros o espacios destinados a las necesidades fisiológicas—. La gravedad de este déficit higiénico se intensifica debido a que esos mismos espacios son utilizados por los reclusos para llenar recipientes con agua para beber, una práctica desesperada que multiplica exponencialmente el riesgo de propagación de enfermedades gastrointestinales y epidemias dentro del recinto. Ante este escenario, los propios presos han catalogado el lugar como un «campo de concentración», denunciando además la constante existencia de hambre, golpizas y maltratos físicos y psicológicos por parte del personal penitenciario.

Persecución política y antecedentes del caso

El activista ha sido sometido a un peregrinaje carcelario durante el cumplimiento de una condena de 11 años de privación de libertad, impuesta bajo los cargos tipificados de «atentado, desacato y agresiones», figuras jurídicas frecuentemente utilizadas por el régimen de La Habana para criminalizar la disidencia. Inicialmente, Curuneaux cumplía una sanción de cuatro años de prisión, pero posteriormente recibió una nueva condena de siete años por hechos ocurridos en mayo de 2021, cuando intentó visitar en el Hospital Clínico-Quirúrgico Calixto García al artista y entonces preso político Luis Manuel Otero Alcántara.

A lo largo de su encierro, el opositor ha sido trasladado en múltiples ocasiones, una táctica habitual del ejecutivo cubano para desorientar a los presos políticos y dificultar el seguimiento de sus familias y organizaciones de derechos humanos. Pasó por el centro penitenciario 1580 y posteriormente fue llevado al Combinado del Este, una prisión de máxima seguridad. Fue durante su estancia en este último recinto donde sufrió un desmayo atribuido directamente a la escasa alimentación; la caída le provocó un fuerte golpe en la frente que requirió dos puntos de sutura. Desde el pasado 18 de abril, se encuentra recluido en la prisión de Melena del Sur, donde su estado de salud ha continuado su deterioro progresivo.

Contexto sistemático: El sistema penitenciario y la crisis estructural

Las denuncias de Curuneaux no son hechos aislados, sino que se insertan en un patrón sistemático de violaciones a los derechos humanos que ha sido documentado por familiares, activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos dentro y fuera de la isla. El sistema penitenciario cubano se encuentra en un estado de colapso absoluto, caracterizado por un hacinamiento extremo, deficiencias alarmantes en la alimentación, ausencia de atención médica especializada, pésimas condiciones de higiene y una violencia institucionalizada que opera con total impunidad. Para los reclusos con enfermedades crónicas, como es el caso del vicepresidente del MONR, la falta de medicamentos y dietas adecuadas funciona como una sentencia de muerte lenta.

Esta crisis en los penales es un reflejo directo de la profunda crisis estructural que atraviesa la nación. La incapacidad del gobierno cubano para garantizar la seguridad alimentaria y el funcionamiento básico de los servicios públicos impacta de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables, incluida la población reclusa. La escasez de recursos, exacerbada por la ineficiencia del modelo económico estatal, la inflación galopante y la falta de divisas, ha convertido la administración de las prisiones en un escenario de supervivencia extrema, donde el robo de alimentos por parte del personal penitenciario —tal como denunciaron trabajadores de la cocina en Melena del Sur— se ha normalizado ante la falta de control y auditoría institucional.

En este contexto de crisis multifactorial, la dictadura cubana ha optado por profundizar el uso del aparato represivo como principal herramienta de control social. Las condiciones de reclusión descritas por Curuneaux, que él mismo definió con la frase «fue diseñada para torturar», evidencian una política de Estado orientada a quebrar la moral, la integridad física y la resistencia de quienes se atreven a cuestionar el poder. La indiferencia médica frente a un paciente diabético es una forma de tortura blanca, un castigo ejemplarizante que busca disuadir cualquier intento de expresión cívica en la sociedad civil.

Implicaciones y llamado a la comunidad internacional

El caso de Adrián Curuneaux Stivens y el panorama expuesto en la prisión de Melena del Sur representan un desafío directo a la comunidad internacional y a los organismos multilaterales encargados de velar por los derechos humanos. La continuidad de estas prácticas represivas, amparadas en el silencio cómplice o la inacción diplomática, garantiza que la crisis humanitaria en las cárceles cubanas se profundice en los próximos meses. La exigencia de la liberación de los presos políticos y la realización de inspecciones independientes en los centros penitenciarios se perfilan como pasos ineludibles para frenar el aniquilamiento sistemático de la disidencia en la isla.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
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Equipo Editorial Reporte Cuba Ya

Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

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