Un comité intergeneracional integrado por ex presos políticos cubanos impulsa la candidatura al Premio Sájarov del Parlamento Europeo para el opositor Félix Navarro Rodríguez y su hija, la activista Saylí Navarro Álvarez. La iniciativa busca visibilizar el presidio político en la isla y exigir la liberación inmediata de los activistas, quienes cumplen severas condenas derivadas de su participación en las protestas antigubernamentales de julio de 2021.
La propuesta fue dada a conocer a través de un comunicado emitido por la institución Cuba Siglo 21, en el que se detalla la conformación del Comité Gestor de Expresos Políticos Cubanos. Esta agrupación, descrita como la primera de carácter intergeneracional formada por personas encarceladas por motivos políticos en distintas etapas posteriores a 1959, tiene como objetivo principal sensibilizar a la comunidad internacional sobre la situación de los activistas tras las rejas y lograr el registro formal de los Navarro ante la Eurocámara.
El comité está coordinado por Ángel de Fana, junto a Normando Hernández y Pablo Pacheco, figuras reconocidas por su larga trayectoria de activismo y sufrimiento carcelario. La iniciativa también cuenta con el respaldo de otros prominentes opositores y exprisioneros como Ernesto Díaz, José Luis García Pérez \»Antúnez\», Arelys Rodríguez San Román, Sisi Abascal Zamora, Rolando Cartaya, Julio César Góngora, Ubaldo Valiente, Sebastián Arcos y Johnny López de la Cruz. La unión de estas voces representa un frente común contra la maquinaria represiva de la dictadura cubana.
De acuerdo con las reglas oficiales del Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia, una candidatura debe ser presentada por un grupo político de la Eurocámara o contar con el respaldo de al menos 40 eurodiputados, con la limitante de que cada legislador solo puede apoyar a un aspirante. Hasta el momento, las autoridades del Parlamento Europeo no han confirmado el registro de la postulación, y el comunicado del comité no precisa qué grupo parlamentario asumirá la presentación ni si ya se han reunido las 40 firmas requeridas, siendo este uno de los objetivos prioritarios de la campaña.
A pesar de la incertidumbre sobre la nominación al galardón, el caso de los Navarro ha logrado inserción en la agenda parlamentaria europea a través de un expediente oficial titulado \»Presos políticos en Cuba, en particular el caso de Félix Navarro y su hija Saylí Navarro\». Este documento contempla un debate en el pleno y una posterior votación para una resolución que abordará la crisis de derechos humanos en la isla, con un énfasis particular en la situación jurídica y carcelaria del padre y la hija.
Antecedentes de una persecución sistemática
La postulación de Félix y Saylí Navarro encuentra su fundamento en una larga historia de persecución política. Félix Navarro fue condenado a nueve años de prisión y su hija a ocho años, en el contexto de la ola represiva desatada tras las manifestaciones del 11 de julio de 2021. Ambos fueron detenidos cuando acudieron a una estación policial en el municipio de Perico, en la provincia de Matanzas, para preguntar por el paradero de otros activistas arrestados durante las protestas. Su captura ilustra el uso de la arbitrariedad por parte del régimen de La Habana para descabezar cualquier brote de disidencia.
La gravedad de su caso llevó a Amnistía Internacional a declararlos presos de conciencia en octubre de 2024, al considerar que fueron encarcelados únicamente por ejercer de manera pacífica sus derechos a la libre expresión y reunión. La trayectoria de Félix Navarro es un testimonio de la persistencia de la disidencia en Cuba; este opositor ya había cumplido ocho años de prisión como integrante del Grupo de los 75, víctimas de la Primavera Negra de 2003, una de las mayores redadas contra la sociedad civil civil impulsada por el gobierno cubano.
Por su parte, Saylí Navarro pertenece al movimiento de las Damas de Blanco, organización que fue galardonada con el Premio Sájarov en 2005 por su labor pacífica exigiendo la liberación de sus familiares presos. La joven activista continúa recluida en la prisión de mujeres La Bellotex, en Matanzas, mientras que su padre, quien había obtenido la libertad condicional en enero de 2025, vio revocada esta medida de manera arbitraria el 29 de abril y fue devuelto a la prisión de alta seguridad de Agüica, un penal conocido por sus duras condiciones.
Contexto: El colapso social y la maquinaria represiva
El encarcelamiento de los Navarro no es un hecho aislado, sino una consecuencia directa de la crisis estructural que atraviesa la isla. Las protestas de julio de 2021 surgieron como una respuesta espontánea de la ciudadanía ante el colapso del sistema sanitario, los apagones prolongados, la escasez extrema de alimentos y medicinas, y una inflación galopante que ha empobrecido a la población. Ante la incapacidad de ofrecer respuestas económicas, las autoridades de la isla optaron por la militarización de las calles y la criminalización de la protesta social.
Desde entonces, la dictadura cubana ha endurecido el Código Penal y ha utilizado el sistema judicial como un instrumento de control político. Las condenas ejemplares, como las impuestas a Félix y Saylí, funcionan como un mecanismo de disuasión para evitar nuevos estallidos sociales. Mientras el exodo migratorio alcanza cifras récord por la desesperación económica y la falta de libertades, quienes deciden quedarse y alzar la voz enfrentan el hostigamiento constante, la vigilancia, y el confinamiento en prisiones insalubres.
En este escenario, el respaldo internacional se convierte en un escudo vital para la sociedad civil oprimida. La Embajada de Estados Unidos en Cuba y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) han expresado su apoyo total a la candidatura de los Navarro al Premio Sájarov, reconociendo en ellos \»la resistencia pacífica, la dignidad y el sacrificio de distintas generaciones\». El galardón, dotado con 50.000 euros, ha distinguido en el pasado a otras figuras cubanas como Oswaldo Payá en 2002 y Guillermo Fariñas en 2010, evidenciando la preocupación internacional por la violación sistemática de los derechos fundamentales en la isla.
El impulso de esta candidatura y la inminente resolución del Parlamento Europeo envían un mensaje claro al ejecutivo cubano: la comunidad internacional monitorea sus prácticas represivas. Sin embargo, el reto mayor sigue siendo la transición hacia un estado de derecho que garantice la libertad de los cientos de presos políticos que hoy languidecen en las cárceles cubanas, y cuya liberación es condición indispensable para cualquier acercamiento democrático en la isla.