Sábado, 26 de septiembre de 2026
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Padres cubanos en EE.UU. enfrentan denegación de residencia bajo acusación de «tráfico» de sus propios hijos

Padres cubanos en EE.UU. enfrentan denegación de residencia bajo acusación de «tráfico» de sus propios hijos

Al menos siete familias cubanas que arribaron a Estados Unidos por la frontera sur durante la administración de Joe Biden se enfrentan a la negación de su residencia permanente bajo el actual gobierno de Donald Trump. Las autoridades migratorias estadounidenses han desestimado sus solicitudes bajo la Ley de Ajuste Cubano, acusándolos de «tráfico de personas» por haber facilitado el ingreso de sus hijos menores al país, sumiendo a los padres en un limbo legal mientras los menores sí han obtenido su documentación.

Los afectados, quienes fueron liberados con un permiso temporal (parole) tras cruzar la frontera y han residido el año y un día requerido por la legislación estadounidense, han visto frustrado su proceso de regularización por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). A pesar de carecer de antecedentes penales tanto en la isla como en territorio norteamericano, sus expedientes fueron desestimados bajo la premisa de haber propiciado la entrada ilegal de sus propios descendientes.

La contradicción y desesperación de estos núcleos familiares se evidencian en sus testimonios. «Nos están acusando de haber hecho ‘un tráfico’ con nuestro hijo», declaró Irianna Gilimas Matamoros en declaraciones al medio Univision. Otra madre, identificada como Betsy, aseguró que todos los casos convergen en el mismo y desolador resultado: «la denegación de nuestra residencia».

Una de las asimetrías más flagrantes de esta situación es que, mientras los padres reciben resoluciones negativas, a los menores sí se les ha aprobado la residencia legal en el país. Otra de las madres afectadas subrayó que ingresaron con su hija menor, recibieron un parole de 60 días, cumplieron con el tiempo estipulado y no presentan delitos, lo que hace incomprensible la penalización hacia los progenitores. Esta disparidad de criterios dentro de la misma familia pone de relieve las contradicciones burocráticas del sistema migratorio actual.

Cubanet Suscripción

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El abogado Wilfredo Allen, quien representa a varias de estas familias, ha señalado que se está haciendo un uso indebido de una sección de la ley para castigar a estos inmigrantes. Allen fue tajante al afirmar que «no son casos criminales», y subrayó que entrar con un hijo al país no constituye tráfico humano, aunque las autoridades estén aplicando esa interpretación normativa para bloquear su estatus legal. La figura del tráfico de personas suele aplicarse a redes criminales que lucran con la migración, no a padres que ejercen su derecho a la unidad familiar y huyen de la precariedad.

Actualmente, muchos de estos padres han visto vencido su permiso de trabajo, dejándolos en un estado de parálisis absoluta y vulnerabilidad económica. «Mientras tanto, tienen su vida en paro», lamentó el abogado, quien mantiene la esperanza de que los casos puedan resolverse favorablemente en los tribunales. Aunque se han presentado apelaciones mediante solicitudes de perdón, el servicio de inmigración ha determinado que los implicados no cumplen con los criterios necesarios para acceder a ese beneficio.

El origen del éxodo: responsabilidad del régimen de La Habana

Para comprender la magnitud de estos casos, es indispensable mirar hacia el origen de estos flujos migratorios. La salida masiva de ciudadanos cubanos no es un fenómeno aislado, sino la respuesta directa a la profunda crisis estructural que sufre la isla. El régimen de La Habana ha conducido al país a un colapso económico sin precedentes, caracterizado por una hiperinflación galopante, el desabastecimiento crónico de alimentos y medicinas, y el colapso total de los servicios públicos, incluyendo el sistema eléctrico nacional y la atención sanitaria.

Ante este panorama, sumado a la creciente represión social y la persecución política orquestada por la dictadura cubana, miles de familias se han visto obligadas a huir. El éxodo migratorio que ha marcado la última década es el resultado de la falta de libertades fundamentales y de la incapacidad del ejecutivo cubano para garantizar condiciones de vida dignas para su población. Padres que arriesgan su vida cruzando el Estrecho de la Florida o la peligrosa selva del Darién lo hacen movidos por la urgencia de salvar a sus hijos de un sistema que reprime cualquier disidencia y que ha fracasado estrepitosamente en su modelo económico.

El cambio de políticas migratorias en Estados Unidos, pasando de los permisos humanitarios de la era Biden a las restricciones de la actual administración de Trump, ha dejado atrapados a muchos cubanos que actuaron bajo reglas distintas. Las autoridades de la isla, mientras tanto, lavan sus manos y utilizan la migración como válvula de escape para aliviar la presión social interna, sin asumir responsabilidad alguna por el bienestar de sus ciudadanos. La dictadura cubana continúa promoviendo la salida indiscriminada de su pueblo, desentendiéndose de las consecuencias legales y humanas que estos enfrentan en sus países de destino.

Implicaciones y consecuencias a futuro

La aplicación de figuras legales como el «tráfico de personas» contra padres que simplemente buscan proteger a sus hijos plantea un preocupante precedente para la comunidad cubana en Estados Unidos. Si los tribunales no corrigen esta interpretación de la USCIS, cientos de familias que confiaron en la Ley de Ajuste Cubano podrían enfrentar la deportación y la separación familiar definitiva. Esto implicaría devolver a estos menores y a sus padres a un país bajo el control de un régimen que no garantiza sus derechos básicos, exponiéndolos nuevamente a la miseria y al acoso institucional.

El desenlace de estos casos no solo definirá el futuro de estos siete núcleos familiares, sino que también enviará un mensaje sobre cómo el sistema judicial estadounidense equilibrará el cumplimiento de sus leyes fronterizas con el contexto humanitario de quienes huyen de la dictadura. Mientras tanto, el gobierno cubano continúa imperturbable, ignorando que sus políticas represivas y su ineficiencia administrativa son la causa raíz de que padres e hijos tengan que arriesgarlo todo en la frontera sur, para luego enfrentar el estigma de ser acusados de traficar con su propia sangre. La comunidad internacional observa con preocupación cómo el fracaso del modelo cubano sigue generando víctimas más allá de sus fronteras geográficas.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
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Equipo Editorial Reporte Cuba Ya

Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

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