Martes, 15 de septiembre de 2026
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El régimen cubano advierte con una respuesta armada ante un eventual operativo estadounidense similar al de Maduro

El régimen cubano advierte con una respuesta armada ante un eventual operativo estadounidense similar al de Maduro

El jefe de la Dirección de Seguridad Personal de Cuba, general de brigada Emir Mesa Corona, planteó públicamente cómo reaccionarían la dirigencia y las fuerzas armadas ante un hipotético intento de captura o asesinato de los máximos líderes de la isla, tomando como advertencia la reciente operación militar estadounidense que culminó con la aprehensión de Nicolás Maduro en Venezuela. Las declaraciones se produjeron durante un acto conmemorativo en La Habana, presidido por Raúl Castro Ruz y Miguel Díaz-Canel, en un claro mensaje de militarización frente a la creciente presión internacional.

Durante la celebración del 65.º aniversario de la Dirección de Seguridad Personal, un órgano clave del Ministerio del Interior (MININT) encargado de la custodia de la cúpula del poder, Mesa Corona lanzó una retórica beligerante ante lo que calificó como aspiraciones de sectores externos de agredir a los dirigentes cubanos. Sin presentar evidencias de amenazas inminentes ni planes concretos en marcha, el general de brigada enmarcó su discurso en un escenario operativo hipotético, aunque altamente provocador, apelando a la cohesión, disciplina y profesionalidad de las tropas leales.

\»Si lucharon como leones fuera de Cuba, ¿qué haría cada integrante de la dirección del país, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la Contrainteligencia Militar, el Ministerio del Interior y cada cubano revolucionario el día que intenten agredirnos o traten, como lo sueñan, de secuestrar o asesinar a uno solo de nuestros principales dirigentes?\», cuestionó Mesa Corona ante los altos mandos militares y políticos reunidos. Su declaración es un eco directo de la Operación Absolute Resolvela, ejecutada por fuerzas especiales estadounidenses en la madrugada del 3 de enero en Caracas.

El fantasma de la Operación Absolute Resolvela y la caída de Maduro

La operación militar que removió a Nicolás Maduro del poder en Venezuela ha alterado profundamente los cálculos estratégicos del régimen de La Habana. En aquella incursión, comandos estadounidenses capturaron al mandatario venezolano y a su esposa, Cilia Flores, en una residencia, trasladándolos posteriormente a territorio norteamericano. El Gobierno cubano reconoció en enero que 32 de sus nacionales perdieron la vida durante el operativo, confirmando que cumplían misiones de apoyo en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el MININT a solicitud de organismos venezolanos.

Según la versión oficial de las autoridades de la isla, estos cubanos fallecieron en combate directo contra las fuerzas estadounidenses o como resultado de bombardeos contra las instalaciones donde se encontraban. Maduro se encuentra actualmente detenido en Estados Unidos, habiéndose declarado inocente de cargos federales de narcoterrorismo y tráfico de cocaína. Su defensa ha intentado sin éxito cuestionar la jurisdicción y reclamar inmunidad por su condición de jefe de Estado, con un juicio previsto para junio de 2027 si fracasan las solicitudes de desestimación.

El propio Raúl Castro Ruz, máximo líder histórico presente en la ceremonia, vinculó explícitamente el trabajo de la Seguridad Personal cubana con la tragedia venezolana. En una carta leída durante el acto por el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, el exmandatario instó a que el comportamiento de los 32 fallecidos se convirtiera en un modelo a seguir. \»Que la sangre que derramaron no sea olvidada jamás y que su ejemplo se convierta en la guía a seguir en el trabajo diario de esta Dirección\», reza el texto, elevando a los caídos a la categoría de mártires para la defensa de la élite gobernante.

Presión de Washington y acusaciones pendientes sobre la cúpula

El nerviosismo de la dictadura cubana se enmarca en una escalada de tensiones diplomáticas y militares con Washington. El presidente Donald Trump afirmó el 20 de mayo que la acusación y remoción de Maduro habían enviado \»un mensaje claro\» a los \»aliados socialistas en La Habana\», advirtiendo que quienes desestabilicen el hemisferio y amenacen a EE.UU. afrontarán las consecuencias. Esta postura ha sido respaldada por altos mandos del gabinete estadounidense.

El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, tampoco descartó en junio una operación similar contra Díaz-Canel. Al ser cuestionado si Washington podría capturarlo o matarlo como hizo con Maduro, Hegseth respondió en la base aérea de MacDill, en Tampa, que \»lo único que diría es: opciones, opciones, opciones\». El funcionario añadió que esas alternativas están \»sobre la mesa\» dependiendo de las directrices del comandante en jefe, aunque no confirmó la existencia de una misión aprobada contra la cúpula cubana.

A la presión externa se suma la vulnerabilidad jurídica de los líderes históricos. Raúl Castro, homenajeado durante la ceremonia como fundador de la Dirección de Seguridad Personal junto a Fidel Castro el 6 de septiembre de 1961, fue acusado formalmente por fiscales federales estadounidenses. El Departamento de Justicia hizo pública el 20 de mayo una acusación contra él y otros cinco funcionarios cubanos por su presunta participación en el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, un incidente que causó cuatro muertes y que sigue siendo una espina en las relaciones bilaterales.

El contexto interno: Militarismo y crisis estructural

Mientras la dirigencia cubana refuerza su aparato de protección personal y ensaya discursos de resistencia frente a un hipotético ataque externo, la realidad que enfrentan los ciudadanos en las calles dista enormemente de las prioridades del Estado. La isla atraviesa una de las peores crisis estructurales de su historia, caracterizada por una hiperinflación galopante, el desabastecimiento crónico de alimentos y medicinas, y un colapso generalizado de los servicios públicos, incluidos el sistema eléctrico y el saneamiento básico.

Este escenario de miseria material ha propiciado un éxodo migratorio sin precedentes en las últimas décadas, vaciando al país de su fuerza laboral y de su juventud. Ante la incapacidad del gobierno cubano para ofrecer soluciones económicas tangibles, la narrativa del asedio externo y la amenaza militar se convierte en una herramienta de distracción ideológica. La dictadura cubana recurre a la retórica bélica para intentar cohesionar a una sociedad profundamente desencantada y para justificar el endurecimiento del control social y la represión interna contra cualquier manifestación de disidencia.

La celebración de la Seguridad Personal, encargada exclusivamente de proteger a la élite, contrasta con la indefensión en la que viven los ciudadanos comunes frente a la violencia policial y la arbitrariedad estatal. Mientras el general Mesa Corona promete que las fuerzas leales lucharán \»como leones\» para salvaguardar a los principales dirigentes, la población continúa sufriendo apagones prolongados y la escasez de productos de primera necesidad, evidenciando una brecha insalvable entre los privilegios del poder y el abandono del pueblo.

Implicaciones futuras y aislamiento del régimen

El endurecimiento del discurso por parte de la cúpula militar y política de la isla augura un periodo de mayor intransigencia y aislamiento. Al posicionar a las Fuerzas Armadas y al MININT en un estado de alerta maximalista frente a escenarios hipotéticos, el ejecutivo cubano cierra aún más los espacios para el diálogo diplomático y profundiza en una lógica de confrontación que solo beneficia a los sectores más ortodoxos del aparato represivo.

Las consecuencias para la ciudadanía podrían ser graves. La militarización del discurso suele acompañarse de un incremento en la vigilancia, la persecución política y la criminalización de la protesta social bajo el pretexto de la defensa de la soberanía. En la medida en que la dictadura cubana perciba que su supervivencia está amenazada tanto por la presión internacional como por el colapso interno, es altamente probable que intensifique los mecanismos de represión, dejando a la población civil atrapada entre la ineficacia de un modelo económico fallido y la intransigencia de un poder dispuesto a usar la fuerza para perpetuarse.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
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Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

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