El aspirante a la Cámara de Representantes por Rhode Island, Vic Mellor, formalizó su registro como agente extranjero ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos para brindar asesoría al régimen de La Habana. Los documentos revelan que su principal interlocutor es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exgobernante cubano y recientemente acusado por la justicia estadounidense por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Según la documentación presentada bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA) y difundida por el diario The Providence Journal, el político republicano estableció el 16 de junio una relación de colaboración directa con el aparato de Estado de la isla. Las instituciones involucradas incluyen el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) y el Ministerio del Interior (MININT), este último responsable histórico de la represión y el control ideológico en la isla. Mellor se ha comprometido a ofrecer recomendaciones en comunicación, redes sociales y estrategias para incidir en las relaciones bilaterales.
En los formularios oficiales, el candidato detalla que sus funciones abarcan desde la creación de contenidos para plataformas digitales hasta la producción de material audiovisual destinado a limar supuestos \»malentendidos culturales\» entre ambas naciones. Sin embargo, el aspecto más crítico de su declaración es la identificación de Raúl Guillermo Rodríguez Castro como uno de sus principales contactos. La vinculación con una figura señalada por la justicia de su propio país por un acto de violencia estatal como fue el derribo de las avionetas civiles en 1996, plantea serias interrogantes sobre la naturaleza de esta diplomacia paralela.
Los lazos de Mellor con las autoridades de la isla no son recientes. Reportes previos de medios como USA Today y CubaNet habían documentado sus frecuentes viajes a La Habana, donde sostuvo extensas reuniones —incluyendo cenas de más de cuatro horas— con el nieto de Raúl Castro. En sus declaraciones pasadas, el político estadounidense defendió que la solución para la crisis cubana debe provenir del diálogo con el ejecutivo cubano, descartando un cambio de régimen impulsado desde el exterior, una postura que omite el colapso sistémico, la falta de libertades y la constante violación de los derechos humanos que mantiene en el poder a la dictadura cubana.
Implicaciones políticas y diplomáticas
Aunque Mellor aseguró en su registro que no existe ningún acuerdo económico por sus servicios, la opacidad sobre posibles compensaciones y el trabajo de cabildeo a favor de un sistema autoritario generan un profundo rechazo en el exilio cubano y en sectores políticos de Florida. Este caso evidencia cómo el régimen de La Habana busca instrumentalizar figuras políticas estadounidenses para mejorar su imagen internacional, en un momento en que la isla atraviesa una de sus peores crisis económicas, un desabastecimiento crónico y un éxodo migratorio sin precedentes.
El escrutinio sobre este candidato republicano seguramente intensificará el debate en Washington respecto a la política hacia Cuba. Mientras la comunidad internacional y la diáspora exigen rendición de cuentas por la represión social y la censura en la isla, la aparición de políticos dispuestos a actuar como lobistas de la dictadura cubana representa un obstáculo para cualquier iniciativa genuina de democratización y apoyo a la sociedad civil oprimida.