El régimen de La Habana anunció la implementación de un tercer segmento del mercado cambiario con una tasa flotante que será publicada diariamente por el Banco Central de Cuba (BCC). La medida, presentada como una \»transformación gradual\» del sistema monetario, busca atraer divisas al circuito estatal y reducir la hegemonía del mercado informal, que desde hace años marca el verdadero valor del peso cubano ante el fracaso de las políticas económicas oficiales.
La ministra presidenta del Banco Nacional de Cuba, Juana Lilia Delgado Portal, compareció en televisión nacional para detallar que este nuevo esquema coexistirá con las tasas fijas actuales de 1×120 y 1×24. El ejecutivo cubano justificó esta fragmentación argumentando que una unificación inmediata provocaría una devaluación brusca con severos efectos inflacionarios. Sin embargo, el anuncio de una tasa determinada por la oferta y la demanda constituye un reconocimiento implícito de las autoridades de la isla de que los valores oficiales vigentes no reflejan la realidad económica ni la profunda escasez de divisas en el país.
La funcionaria indicó que el objetivo central es incentivar a exportadores y actores económicos para que vendan sus divisas al sistema bancario estatal, en lugar de operar en el mercado paralelo. Asimismo, aseguró que se trabajará en el fortalecimiento de las cuentas en moneda libremente convertible (MLC) y en la operatividad bancaria para el sector privado, aunque descartó el desmontaje de este esquema. Las disposiciones legales que respaldan estas modificaciones serán publicadas en la Gaceta Oficial y entrarán en vigor este jueves.
Ofensiva contra el mercado independiente y represión económica
Este giro en la política cambiaria se produce en medio de una agresiva ofensiva de la dictadura cubana contra el mercado informal de divisas. En las últimas semanas, el gobierno ha orquestado una campaña de acoso contra el medio independiente elToque, cuya tasa de referencia se había convertido en el único indicador confiable para la población y los negocios. Las autoridades y medios estatales han acusado a la plataforma de \»manipulación\» y \»especulación\», acompañando estas declaraciones con operativos policiales y amenazas que evidencian la criminalización de la autonomía económica y la censura a quienes documentan la verdadera inflación en la isla.
Más allá de los anuncios oficiales, la medida llega en un contexto de colapso sistémico, marcado por una inflación galopante, el desabastecimiento crónico de productos básicos y un éxodo migratorio sin precedentes. La fragmentación del mercado cambiario es síntoma de la incapacidad del modelo económico centralizado para garantizar estabilidad monetaria. Para la ciudadanía, la coexistencia de múltiples tasas de cambio no resuelve la pérdida de poder adquisitivo, sino que profundiza la incertidumbre y consolida un sistema de desigualdad donde el acceso a la supervivencia depende de la captación de divisas en un entorno cada vez más intervenido.