Domingo, 27 de septiembre de 2026
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El colapso energético en Cuba condena a madres e hijos con discapacidades a sobrevivir en la oscuridad

El colapso energético en Cuba condena a madres e hijos con discapacidades a sobrevivir en la oscuridad

La profunda crisis del sistema electroenergético y el desabastecimiento crónico de combustibles en Cuba han empujado a cientos de miles de familias a un límite de supervivencia insoportable. Madres de hijos con discapacidades severas y condiciones de salud mental complejas se enfrentan diariamente a apagones prolongados, falta de agua y ausencia de gas para cocinar, lo que no solo agrava las precarias condiciones de vida, sino que amenaza directamente la integridad física y emocional de los menores en un país donde los servicios básicos colapsan a un ritmo acelerado.

En el municipio habanero de Santiago de Las Vegas, las madrugadas se han convertido en una tortura para Ledys y su hija Malena, de 12 años. Diagnosticada con Parálisis Cerebral Infantil (PCI) severa, la niña no puede masticar, comunicarse ni comprender por qué de repente su entorno se queda a oscuras y sin ventilación. Mientras el calor se acumula en la vivienda, Ledys abanica a su hija con un cartón, en una desesperada carrera contra el tiempo para que logre conciliar el sueño antes del amanecer. Para ella, la oscuridad no es una simple molestia cotidiana; es una amenaza directa a la vida de su hija.

La crudeza de esta realidad se manifestó con fuerza durante el colapso total del sistema eléctrico nacional ocurrido entre el 18 y el 23 de octubre de 2024. Tras el paso del huracán Oscar por la costa oriental de la isla, el 50 % del país quedó sin servicio, forzando al gobierno cubano a declarar el estado de emergencia y suspender escuelas, centros laborales y servicios médicos no esenciales. En esos días de caos institucional, Ledys no pudo utilizar la licuadora para preparar la papilla de la que se alimenta Malena. «Casi se me ahoga porque no pude batirle su comida. Corrí al policlínico y me sentí impotente. Otro niño con su misma condición falleció ese día», relata la madre, evidenciando el riesgo mortal que implica la inoperancia estatal.

Una situación igual de alarmante se vive en el municipio de Regla, donde Yusimí lucha diariamente por mantener la estabilidad de su hija Angeline, de 19 años. La adolescente, que padece PCI con hemiplejia izquierda y fue diagnosticada con esquizofrenia desde los ocho años, ve exacerbados sus episodios de agresividad cada vez que falla la energía. Para calmarla, Yusimí requiere medicamentos psiquiátricos que escasean sistemáticamente en las farmacias de la isla. La tensión no solo afecta a Angeline, sino también a su hermana menor, Amor, de 11 años, quien debe convivir con las crisis, la incertidumbre y una rutina fracturada por la falta de descanso.

Criar en la OSCURIDAD: cómo sobreviven las MADRES en Cuba

Criar en la OSCURIDAD: cómo sobreviven las MADRES en Cuba

A la crisis eléctrica se suma el desabastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP), un problema que afecta a más de 800.000 hogares en todo el país, incluidos 99.000 en La Habana. Desde enero, en municipios como Regla, las familias no reciben las «balitas» o bombonas de gas, dependiendo exclusivamente de la electricidad para cocinar. «Las niñas y yo dependemos de la electricidad para poder comer. Cuando se va la luz, no hay comida. Punto», asegura Yusimí, quien se ve obligada a levantarse a las cinco de la madrugada para guiar la preparación de alimentos y recolección de agua según los horarios oficiales de cortes, los cuales rara vez se cumplen con precisión.

El deterioro de la infraestructura básica tiene consecuencias directas en el desarrollo educativo de la infancia cubana. Ante la imposibilidad de descansar y la acumulación de estrés térmico, muchos padres optan por no enviar a sus hijos a la escuela durante los apagones prolongados. El régimen de La Habana ha tenido que modificar horarios escolares e incluso suspender clases en diversas regiones, interrumpiendo el calendario académico. Esta ruptura es especialmente crítica en escuelas que dependen de equipos audiovisuales y videoclases, un método estandarizado por las autoridades para paliar la falta masiva de profesores presencialmente.

Un sistema energético en ruinas y el impacto del cambio climático

La tragedia diaria de estas madres se enmarca en el acelerado deterioro del sistema de generación eléctrica, cuya capacidad ha disminuido en un 25 % en los últimos cuatro años debido a la falta de mantenimiento, inversión y planificación por parte del ejecutivo cubano. A este colapso estructural se suma un factor climático ineludible. Desde 2008, la temperatura media anual en Cuba ha aumentado aproximadamente 1 °C. Los episodios de olas de calor se han más que duplicado en la última década, y las noches tropicales no ofrecen alivio térmico en hogares sin electricidad, multiplicando los riesgos de deshidratación, golpes de calor y crisis respiratorias o cardiovasculares en la población infantil y anciana.

Informe del OCDH correspondiente a 2024. (Imagen: OCDH)

Informe del OCDH correspondiente a 2024. (Imagen: OCDH)

El abandono institucional también se refleja en el seguimiento médico de pacientes vulnerables, ilustrando el colapso del sistema sanitario. Angeline nació pretérmino y fue dada de alta como un bebé sano, sin seguimiento adecuado. Pese a los esfuerzos familiares para lograr un diagnóstico tardío en el hospital Pediátrico Infantil Pedro Borrás, la atención se fue degradando con el paso de los años. Al ingresar en la escuela Solidaridad con Panamá, la falta de personal impidió que la niña alcanzara a caminar. Sus posteriores ingresos en el Hospital de Rehabilitación Julio Díaz derivaron en tratamientos paliativos como ozonoterapia o acupuntura ante la ausencia de técnicos y terapias especializadas, un síntoma más del desmantelamiento del sistema de salud pública.

La maternidad en el centro del colapso estructural

Criar en la Cuba actual implica navegar contra una crisis multidimensional. La inflación galopante hace inaccesibles los productos básicos en el mercado informal, mientras el salario estatal pierde valor frente a una canasta básica que supera con creces los ingresos mensuales de un profesional. La falta de higiene y agua potable, sumada a la ausencia de medicamentos, configura un escenario de riesgo epidemiológico constante. En este contexto, las madres que cuidan de hijos con discapacidades soportan una carga mental y física que las empuja al borde del colapso emocional, como admite Ledys, quien confiesa haber tenido ideas suicidas, frenada únicamente por la dependencia absoluta de sus hijos hacia ella.

La incapacidad de las autoridades de la isla para garantizar servicios elementales ha sido el principal motor del éxodo migratorio sin precedentes que ha vaciado al país de su fuerza laboral y de sus jóvenes. Sin embargo, aquellos que no pueden emigrar, como las familias con miembros dependientes o con condiciones de salud complejas, quedan atrapados en una trampa de pobreza y desatención. La dictadura cubana, al priorizar el control político, la censura y la represión sobre el bienestar ciudadano, ha desmantelado las redes de apoyo social que otrora exhibía como logros de su sistema, dejando a la población a merced de la precariedad más absoluta.

Imagen: El País

Imagen: El País

El panorama para la infancia más vulnerable en Cuba no presenta visos de mejoría a corto plazo. Las promesas del gobierno cubano de reactivar termoeléctricas y estabilizar el suministro de combustibles chocan con la realidad de una economía estrangulada por la ineficiencia burocrática y la falta de libertades. Mientras la comunidad internacional observa el deterioro de los derechos humanos en la isla, madres como Ledys y Yusimí continuarán abanicando a sus hijos en la oscuridad, resistiendo una guerra silenciosa contra el desamparo. La verdadera urgencia no es solo la restitución del fluido eléctrico, sino el desmantelamiento de las políticas que han condenado a una nación a criar a sus hijos en la más profunda oscuridad estructural.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
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Equipo Editorial Reporte Cuba Ya

Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

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