La divisa europea alcanzó un precio sin precedentes en el circuito cambiario no oficial de la isla, evidenciando el acelerado deterioro del peso cubano y la profunda crisis económica que atraviesa el país bajo la gestión de las autoridades de la isla.
Según los registros del medio independiente elTOQUE, la cotización del euro experimentó un salto vertiginoso en menos de 24 horas, pasando de 635 a 680 pesos cubanos (CUP). Este incremento, cercano al 7,1 %, consolida a la moneda europea como la de mayor valor en el mercado paralelo, ampliando la brecha frente al dólar estadounidense, que se mantiene estable en los 600 CUP tras su propia escalada reciente de 65 pesos en apenas doce días.
Paralelamente, la Moneda Libremente Convertible (MLC), instrumento utilizado por el régimen de La Habana para parte de su comercio estatal, también registró un alza al situarse en 410 CUP. La escalada generalizada de las divisas ocurre en medio de una escasez crítica de moneda extranjera y una demanda desesperada de los ciudadanos por resguardar sus ahorros, financiar viajes, sostener negocios privados o acceder a productos básicos en establecimientos que operan con moneda extranjera.
El colapso estructural de la economía cubana
Expertos económicos señalan que esta depreciación galopante del peso nacional no es un fenómeno coyuntural, sino el reflejo directo de los graves desequilibrios estructurales que aquejan a la isla. La caída de la producción nacional, la inflación incontrolable y la drástica reducción de ingresos en divisas han generado un escenario de incertidumbre total. La incapacidad del ejecutivo cubano para abastecer el mercado interno empuja a la población a depender del mercado negro cambiario para subsistir.
Esta crisis cambiaria se entrelaza con el colapso del sistema energético, los severos problemas de suministro de combustible y el deterioro acelerado de los servicios básicos. Mientras el peso pierde su poder adquisitivo de forma diaria, la ciudadanía enfrenta un empobrecimiento sistemático que amenaza con profundizar el ya masivo éxodo migratorio, ante la falta de expectativas y la inacción de la dictadura cubana para implementar reformas económicas reales que detengan el desplome del país.