El Ministerio de Transporte anunció la entrada en operaciones del catamarán V2V Empress, una embarcación procedente de México con capacidad para 240 pasajeros que cubrirá la ruta entre Batabanó, Nueva Gerona y Cayo Largo. El buque sustituirá al ferry Perseverancia, que entrará en un prolongado periodo de mantenimiento, en medio de la profunda crisis de movilidad e infraestructura que afecta a la isla.
El titular de la cartera, Eduardo Rodríguez Dávila, detalló que la nueva nave iniciará sus recorridos a partir del próximo 29 de septiembre. El V2V Empress, que recientemente arribó al puerto de Surgidero de Batabanó, operará bajo un esquema de rutas diarias alternas entre Batabanó y Cayo Largo, reservando un día a la semana para labores de mantenimiento con el fin de garantizar la seguridad a bordo. El precio del pasaje se ha fijado en 200 CUP y los usuarios podrán adquirir sus boletos con hasta dos semanas de antelación en las terminales y agencias correspondientes.
La llegada de esta embarcación responde a la necesidad de cubrir el vacío que dejará el ferry Perseverancia, buque tradicional en esta ruta que realizará sus dos últimos viajes el 1 y 3 de octubre antes de someterse a una reparación integral. Aunque las autoridades de la isla presentan el V2V Empress como una mejora en la conectividad insular, la realidad del transporte en Cuba muestra un panorama de deterioro generalizado, con flotas envejecidas, escasez de combustible y falta de repuestos que complican el día a día de los ciudadanos.
Conexión vital en medio de la crisis estructural
Para los habitantes de la Isla de la Juventud, el enlace marítimo no es solo una cuestión de tránsito, sino una línea de vida frente al desabastecimiento crónico. El gobierno cubano ha fracasado sistemáticamente en mantener un sistema de transporte estable que garantice el traslado de personas y mercancías básicas. La dependencia de embarcaciones importadas, como este catamarán adquirido en México, evidencia la nula capacidad de la industria naval local y la vulnerabilidad externa para sostener infraestructuras vitales para la economía y la sociedad.
Si bien la incorporación del V2V Empress representa un alivio temporal para los pasajeros que dependen de esta travesía, la medida no ataca el problema de fondo. Mientras el ejecutivo cubano continúe priorizando el control burocrático sobre el desarrollo real de las infraestructuras, la población seguirá enfrentando las consecuencias de un sector estratégico colapsado, donde cualquier mejora logística resulta frágil y sujeta a la inestabilidad económica que impera en el país.