Miércoles, 22 de julio de 2026
ÚLTIMA HORA
Economia

El régimen de La Habana recurre a triciclos eléctricos para la recogida de basura ante la aguda escasez de combustible

Ante la imposibilidad de garantizar el suministro de diésel para la flota de recolección, las autoridades de la isla han implementado el uso de triciclos eléctricos en la provincia de Villa Clara para intentar mitigar la acumulación de desechos sólidos. El intendente de Santa Clara reconoció la insuficiencia de la medida frente a una demanda diaria de al menos 22 camiones, evidenciando el profundo colapso de los servicios públicos básicos en el país.

El intendente de Santa Clara, Yansi Díaz Jiménez, informó a la emisora provincial CMHW la incorporación de diez nuevos triciclos eléctricos a las labores de saneamiento, una medida que busca paliar la parálisis de los camiones recolectores. La funcionaria detalló que delegados del Poder Popular, junto a proyectos de desarrollo local y micronegocios, intentan articular soluciones frente a los microvertederos que proliferan en el territorio. Sin embargo, la propia cifra oficial expone la magnitud del fracaso: la ciudad requiere un mínimo de 22 camiones diarios para mantener la higiene urbana, una capacidad operativa que el gobierno cubano es incapaz de sostener.

Desconexión oficial ante la crisis sanitaria

La escasez de combustible y el deterioro de la infraestructura han convertido la gestión de residuos en un problema nacional, con montañas de basura desbordando contenedores en calles y esquinas desde La Habana hasta Santiago de Cuba. Este panorama ha desencadenado una crisis de insalubridad que afecta directamente la calidad de vida de la ciudadanía, generando focos de vectores y riesgos epidemiológicos. Pese a la gravedad de la situación, el discurso oficial mantiene una postura de minimización; la subdirectora del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), Johana Tablada, afirmó recientemente en un medio estatal que el problema \»no debería ser motivo de alarma internacional\» y relativizó la crisis argumentando que Cuba \»no es el país que más basura tiene en el mundo\».

Las declaraciones de la diplomática, quien defendió además la restauración de los cascos históricos para enaltecer la imagen del país, contrastan de forma abrupta con la cotidianidad de los residentes. En barrios céntricos como El Vedado, en La Habana, los desechos se acumulan durante jornadas prolongadas, mientras que en las zonas periféricas y en provincias como Matanzas, Cienfuegos y Santiago de Cuba, los vertederos improvisados se han normalizado en el paisaje urbano.

La sustitución de una flota de camiones por triciclos eléctricos no representa una innovación ecológica, sino la rendición del Estado frente a su incapacidad logística y administrativa. Mientras la dictadura cubana prioriza el control político y la propaganda internacional, el deterioro de las condiciones sanitarias amenaza con desencadenar brotes epidemiológicos de mayor escala. La respuesta improvisada a la crisis de los residuos sólidos es un reflejo más del agotamiento del modelo económico y de la falta de voluntad del ejecutivo cubano para resolver las necesidades más apremiantes de su población.

reportecubaya
Escrito por

reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.