Jueves, 23 de julio de 2026
ÚLTIMA HORA
Cuba

La televisión cubana cumple 75 años: del emprendimiento privado al monopolio censor del régimen

Hace 75 años, la imagen de una cajetilla de cigarros y el sonido de un jingle marcaban el nacimiento de la televisión cubana, un hito impulsado por la visión empresarial de Gaspar Pumarejo. Lo que comenzó como una industria vibrante, competitiva y privada en La Habana, hoy contrasta profundamente con el modelo de comunicación impuesto por la dictadura cubana, donde la pantalla se ha convertido en una herramienta de propaganda y control ideológico.

La mañana del 24 de octubre de 1950 marcó un antes y un después en la historia de las comunicaciones en la isla. Con apenas tres cámaras y adaptando la residencia de sus suegros como primer estudio, el español-cubano Gaspar Pumarejo Such fundó Unión Radio Televisión. Su proyecto emergió en una época de efervescencia cultural y económica, compitiendo de igual a igual con figuras como Goar Mestre. Pionero en transmitir a color en 1958 con el Canal 12, Pumarejo representó una era donde la innovación, el talento y la libertad de empresa permitieron el florecimiento de programas icónicos que definieron la identidad nacional.

De la innovación privada al monopolio ideológico

Aquel esplendor fue abruptamente interrumpido tras el triunfo de la revolución. La nacionalización de los medios de comunicación transformó radicalmente el paisaje mediático. Las autoridades de la isla extinguieron la competencia y la pluralidad, absorbiendo todas las redes televisivas para crear un monopolio estatal. Desde entonces, la televisión dejó de ser un espacio de creación libre y diversidad de opiniones para convertirse en un aparato de difusión del régimen de La Habana, sometido a una estricta censura y orientado a la reeducación política de la ciudadanía.

Hoy, al conmemorarse las siete décadas y media de aquel primer \»¡Aló, aló!\», la realidad de la televisión estatal refleja la profunda crisis estructural que atraviesa el país. Lejos de la vanguardia tecnológica que caracterizó a sus inicios, el ejecutivo cubano administra medios con producciones precarias, afectados por los apagones constantes, la inflación, la falta de recursos y el éxodo masivo de profesionales. La dictadura mantiene un control férreo sobre la información, prohibiendo la existencia de medios de televisión independientes y persiguiendo a los comunicadores que intentan ejercer el periodismo fuera de los márgenes oficiales.

El aniversario de la televisión cubana no solo es un recordatorio del talento de figuras como Pumarejo, sino también un espejo del deterioro de las libertades en la isla. Mientras los cubanos intentan acceder a la información a través de paquetes semanales y redes sociales para evadir la censura estatal, el gobierno cubano persiste en su negación a democratizar el espectro radioeléctrico. El futuro de las comunicaciones en la isla dependerá inevitablemente de la apertura democrática y el fin de la represión que asfixia cualquier intento de expresión genuina.

reportecubaya
Escrito por

reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.