Las autoridades migratorias de República Dominicana aprobaron 1.245 trámites para ciudadanos cubanos entre enero y agosto de 2025, consolidando a la nación caribeña como una de las alternativas emergentes para los nacionales que buscan opciones frente al colapso económico impulsado por el régimen de La Habana. La cifra ubica a Cuba entre las cinco nacionalidades con mayor volumen de gestiones legales en el país.
De acuerdo con un informe emitido por la Dirección General de Migración (DGM) dominicana, el total de 54.165 documentos otorgados en ese período incluye a la isla antillana entre los países con mayor número de solicitudes, junto a naciones como China, Estados Unidos, Colombia y España. Aunque la institución no desglosó cuántos de los 1.245 trámites corresponden a primeras regularizaciones o renovaciones, el dato refleja una tendencia creciente de cubanos que intentan establecerse o transitar por la nación caribeña en medio de la profunda crisis estructural que atraviesa la isla.
El reporte detalla que, del total general de documentos procesados, 30.128 corresponden a renovaciones de permisos temporales de trabajo para no residentes, mientras que 16.451 son residencias temporales y 3.941 residencias permanentes, de las cuales 551 se concedieron bajo la modalidad de inversión extranjera. La DGM atribuyó estos resultados a una modernización de sus protocolos internos y a la implementación de un sistema tecnológico enfocado en la verificación documental y la prevención de fraudes migratorios.
Ajustes normativos y flujo migratorio
El flujo de cubanos hacia territorio dominicano ha estado condicionado por normativas específicas establecidas en los últimos años. En 2022, las autoridades de Santo Domingo ajustaron sus reglas de tránsito, exigiendo a los isleños en transbordo poseer residencia en el país de destino o visados múltiples de potencias como Estados Unidos, Canadá o naciones del espacio Schengen. Ese mismo año, una medida complementaria permitió la entrada como turistas a los cubanos residentes en EE. UU. cuyos pasaportes no superaran los 18 meses de vencimiento, facilitando el movimiento de la diáspora.
El incremento de cubanos buscando estatus legal en terceros países no es un fenómeno aislado, sino una consecuencia directa del fracaso del modelo económico impulsado por el gobierno cubano. La hiperinflación, el desabastecimiento crónico de bienes básicos, el colapso de los servicios públicos y la falta de oportunidades laborales han convertido al éxodo en la única vía de supervivencia para amplios sectores de la población. La búsqueda de refugio y estabilidad en naciones como República Dominicana subraya la desesperación de una ciudadanía que huye de un sistema que no garantiza su subsistencia.
A medida que la crisis en la isla se profundiza sin visos de reformas democráticas o apertura económica real, se prevé que las rutas migratorias hacia el Caribe y otras regiones sigan saturándose. La respuesta de las naciones receptoras, que oscila entre la apertura controlada y la implementación de filtros migratorios más estrictos, marcará el destino de miles de cubanos que intentan reconstruir sus vidas lejos de la represión y la miseria impuestas por la dictadura.