El Senado estatal de Florida emitió una proclamación que respalda el \»Acuerdo de Liberación\» como la vía hacia una transición democrática en la isla. La iniciativa, impulsada por figuras clave de la oposición, fue firmada por la senadora republicana Alexis Calatayud en Tallahassee, marcando un hito en el apoyo legislativo a la unidad de la disidencia frente al régimen de La Habana.
El documento legislativo reconoce formalmente esta propuesta como un marco integral para la gobernabilidad tras el eventual fin del gobierno cubano. La proclamación detalla que el plan contempla la restauración inmediata de las libertades civiles, la liberación de los presos políticos, el establecimiento de un gobierno de transición y la convocatoria a elecciones libres y justas. Durante la sesión en el Capitolio estatal, la iniciativa fue representada por destacados activistas, incluyendo a Rosa María Payá, José Daniel Ferrer, Orlando Gutiérrez-Boronat y Alian Collazo.
En su texto, la legislación estatal hace referencia directa a las condiciones impuestas por la dictadura cubana, señalando que el pueblo ha soportado más de seis décadas de represión, ausencia de libertades políticas y sistemáticas violaciones de derechos humanos. El respaldo de Florida subraya además los profundos lazos históricos y familiares que vinculan a la comunidad cubanoamericana con la isla, posicionando la promoción de la democracia en el hemisferio como un asunto de interés estratégico para el estado.
Un desafío al statu quo y respaldo bipartidista
Orlando Gutiérrez-Boronat, uno de los promotores presentes en la sesión, calificó el gesto como un reconocimiento vital a la beligerancia de las fuerzas democráticas frente al colapso estructural de la isla. El activista destacó que legisladores de ambos partidos se pusieron de pie para aplaudir la medida, enviando un mensaje de unidad frente a la crisis sistémica que ha provocado el masivo éxodo migratorio y el deterioro institucional. Asimismo, advirtió que este respaldo constituye un desafío directo al statu quo que ha obligado a Estados Unidos a convivir con una dictadura que agrede sus intereses regionales.
El Acuerdo de Liberación no solo se enfoca en la transición política, sino que incorpora elementos de estabilización nacional, tales como la protección de infraestructuras críticas, la entrega de asistencia humanitaria, el restablecimiento del Estado de derecho y la reforma económica. Este pronunciamiento desde el legislativo floridano refuerza la presión internacional sobre las autoridades de la isla y proyecta un horizonte donde la sociedad civil organizada cobra un papel protagónico en el diseño del futuro del país, frente al agotamiento definitivo del modelo impuesto por el ejecutivo cubano.