El creador de contenido chileno Claudio Retamales, conocido como Claux.7, publicó una miniserie tras recorrer La Habana durante ocho días, documentando el terror ciudadano a expresarse, los apagones prolongados y la profunda crisis económica. En sus declaraciones, tildó al país de \»dictadura\» y advirtió que probablemente le vetarán el ingreso a la isla por exponer la realidad que las autoridades intentan ocultar.
Retamales detalló que uno de los aspectos más crudos de su viaje fue el miedo paralizante de la población civil. El YouTuber relató que la inmensa mayoría de los cubanos se rehusó a aparecer en sus grabaciones por temor a represalias inmediatas por parte de las fuerzas del orden. \»La Policía anda de civil en muchas partes haciéndose pasar por turistas o por cubanos\», denunció, explicando que cualquier crítica en cámara podía resultar en agentes estatales apostados en la puerta de los entrevistados. Por esta razón, la dictadura cubana orquesta un ambiente de vigilancia constante que obligó al visitante a guardar todo el material en discos duros y publicarlo solo una vez asegurado en Chile, donde pudo valorar \»el precio incalculable de la libertad de expresión\».
En cuanto a las condiciones de vida, el creador de contenido describió una capital en ruinas, donde los edificios se desploman y los transeúntes deben caminar por el centro de las calles para evitar derrumbes. Junto a este escenario de abandono, Retamales documentó la escasez crítica de medicamentos y productos de primera necesidad, así como apagones que duran hasta cuatro horas y se repiten varias veces al día. El régimen de La Habana, lejos de mitigar la crisis, ha restringido el acceso a internet, agravando el aislamiento informativo de la población y consolidando la percepción generalizada de que Cuba es una \»isla-cárcel\».
Contraste entre el lujo turístico y la miseria ciudadana
La narrativa del viajero evidenció la profunda desigualdad que impera en la isla. Retamales cuestionó la apuesta del gobierno cubano por erigir hoteles de lujo y modernos junto a las viviendas en ruinas de los locales. \»¿Qué turista va a querer ir a Cuba si hay apagones todos los días?\», se preguntó, señalando la inviabilidad del modelo económico impuesto por el Estado. Esta crisis estructural se refleja también en la desconexión entre los salarios y el costo de vida: con un sueldo mínimo que ronda los 30 dólares, los ciudadanos dependen de la solidaridad mutua y de las remesas para sobrevivir, mientras los centros de abastecimiento estatales permanecen sistemáticamente vacíos.
A pesar de la crítica feroz al sistema, el YouTuber chileno destacó la nobleza del pueblo cubano, subrayando que en ningún momento se sintió inseguro frente a la delincuencia, atribuyendo esto a la profunda solidaridad entre los propios ciudadanos frente a la adversidad. La miniserie busca, según sus palabras, \»visualizar lo que muchas personas callan\» y confirmar que \»en Cuba la gente no está para nada bien\». Este testimonio extranjero se suma a la creciente documentación internacional sobre el fracaso del modelo autoritario en la isla, un llamado de atención a la comunidad internacional y a los turistas sobre la urgencia de mirar más allá de la fachada oficial y comprender la verdadera dimensión de un país que, como describió Retamales, parece haber quedado detenido en los años 50.