El dramaturgo exiliado Yunior García Aguilera denunció este miércoles ante la Cumbre de Ginebra por los Derechos Humanos la creciente represión en la isla y exigió la liberación inmediata de los jóvenes Kamil Zayas Pérez y Ernesto Ricardo Medina, detenidos en Holguín por administrar el canal de YouTube \»El4tico\».
Durante su intervención, García Aguilera destacó que el único \»delito\» de estos jóvenes, oriundos de su misma ciudad natal, ha sido hablar de democracia y libertad, conceptos criminalizados por el régimen de La Habana. El activista subrayó la paradoja de que estos creadores independientes acumulan más seguidores que el propio mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, a quien describió como un funcionario impuesto por el voto único de Raúl Castro, evidenciando la falta de legitimidad democrática del ejecutivo cubano.
El también promotor de la marcha cívica de noviembre de 2021 repasó la trayectoria de acoso estatal contra la disidencia. Recordó los sucesos del 27 de noviembre de 2020 frente al Ministerio de Cultura, momento en el que la dictadura cubana orquestó una campaña de descrédito acusándolo de ser agente de la CIA. Asimismo, se refirió a las históricas protestas del 11 de julio de 2021, donde cientos de miles de ciudadanos salieron a las calles y fueron reprimidos bajo una \»orden de combate\» directa del gobierno contra la población civil.
Un patrón de silenciamiento
La detención de Zayas y Medina no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia sistemática de las autoridades de la isla para asfixiar cualquier espacio de expresión independiente. Ante el agravamiento de la crisis estructural que sufre el país —caracterizada por una inflación galopante, apagones prolongados, desabastecimiento y un éxodo migratorio sin precedentes— el Estado ha endurecido sus mecanismos de control social. La criminalización de figuras influyentes en redes sociales se ha convertido en una herramienta clave para evitar que el descontento ciudadano se canalice en nuevas movilizaciones.
En el cierre de su discurso en Ginebra, García Aguilera hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que abandone la pasividad frente a la situación cubana. \»La inacción también mata y mirar hacia otro lado es tomar partido\», advirtió el dramaturgo, demandando un apoyo explícito a la ciudadanía que exige un cambio de sistema. La presión de los actores globales se presenta como un factor determinante para frenar la represión y evitar que más jóvenes sean encarcelados por ejercer su derecho a la libre expresión.