Jóvenes activistas, académicos y figuras del exilio cubano se reunieron en la Universidad Internacional de Florida (FIU) para debatir la preservación de la memoria nacional, el legado del totalitarismo y los desafíos de una eventual transición democrática. El Primer Encuentro Internacional de los Jóvenes con la Memoria Histórica Cubana sirvió también como plataforma para exigir la liberación de los presos políticos de la isla y denunciar la continuidad de la represión estatal.
Durante la inauguración del foro, Daniel I. Pedreira, presidente del encuentro, agradeció el respaldo institucional y subrayó el papel crucial de las nuevas generaciones frente al colapso del sistema. Pedreira enfatizó que los profesionales y estudiantes actuales son la generación encargada de reconstruir el país \»sobre las ruinas del totalitarismo\». Asimismo, aprovechó la coyuntura para reclamar la libertad de varios activistas y ciudadanos encarcelados por el régimen de La Habana, mencionando casos recientes como el del adolescente Jonathan David Muir Burgos, detenido tras las protestas de marzo en Morón, Ciego de Ávila.
El organizador recordó que el evento coincide con el aniversario 54 de la muerte en prisión de Pedro Luis Boitel, considerado el primer preso político fallecido en huelga de hambre bajo el régimen castrista. En este sentido, exigió la excarcelación de figuras como Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Castillo Pérez \»Osorbo\», María Cristina Garrido, Cristian Jorge Labrada Fonseca, Fernando Almenares Rivera y Duannis León Taboada. Pedría señaló que la historia de opresión sigue escribiéndose en tiempo presente y que la memoria histórica no es nostalgia, sino una herramienta de combate frente a la dictadura cubana.
Justicia transicional frente al legado totalitario
El evento se desarrolla en un contexto donde las autoridades de la isla mantienen una política sistemática de encarcelamiento y hostigamiento a la disidencia, profundizando la crisis de derechos humanos que ha provocado un masivo exilio migratorio. Pedro Corvo, presidente del Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo, destacó la necesidad de involucrar a la juventud en la construcción de una democracia futura. Corvo insistió en que el objetivo para una transición no debe ser la impunidad, sino una justicia equitativa que no ampare a los responsables de violaciones sistemáticas y crímenes de Estado.
Por su parte, Ángel de Fana, miembro de la organización de ex presos políticos Plantados hasta la Libertad y Democracia en Cuba, resaltó la importancia de garantizar la continuidad de la lucha cívica entre generaciones. La colaboración entre el exilio histórico y los nuevos activistas representa un pilar fundamental para preservar los archivos y la narrativa real del país, frente a la censura y la propaganda oficial. La cita en FIU reafirma el compromiso de la diáspora y la sociedad civil por mantener viva la denuncia internacional mientras se proyectan las bases jurídicas y políticas para el inevitable cambio democrático en Cuba.