En el marco de la reunión de cancilleres de los BRICS en Nueva Delhi, el ministro ruso Serguéi Lavrov y el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla sostuvieron un encuentro donde Moscú reiteró su apoyo a La Habana frente a Washington. El acercamiento ocurre mientras el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, califica a la isla como un \»Estado fallido\» y confirma una oferta de ayuda humanitaria de 100 millones de dólares que inicialmente fue rechazada por el gobierno cubano.
La Cancillería rusa informó que ambas delegaciones abordaron el deterioro de las relaciones bilaterales entre La Habana y Washington. Durante el diálogo, el Kremlin manifestó su disposición para brindar al régimen de La Habana el \»respaldo político, diplomático y material correspondiente\» frente a lo que consideran una \»escalada sin precedentes\». Asimismo, Moscú reiteró su respaldo a la exigencia cubana por el levantamiento del embargo estadounidense y la exclusión de la lista de países patrocinadores del terrorismo, condenando también las recientes sanciones impuestas a entidades vinculadas al conglomerado militar GAESA.
El encuentro diplomático se produjo apenas un día después de que Rodríguez Parrilla utilizara la sesión abierta de los BRICS para alertar sobre un supuesto riesgo de agresión militar por parte de Estados Unidos. El canciller cubano pidió a la comunidad internacional que se movilizara para evitar lo que calificó como una \»aventura militar\», argumentando que tal escenario derivaría en una catástrofe humanitaria. Estas declaraciones forman parte de la narrativa oficial utilizada por la dictadura cubana para desviar la atención sobre la profunda crisis interna y la falta de libertades que enfrenta el país.
Washington responde: \»Estado fallido\» y oferta de ayuda humanitaria
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, arremetió contra las autoridades de la isla al calificar la situación actual como \»inaceptable\». En una entrevista con NBC News, Rubio describió a Cuba como un \»Estado fallido\» a 90 millas de la costa estadounidense, lo que representa una amenaza directa a la seguridad nacional. El funcionario acusó al ejecutivo cubano de impedir la actividad política abierta y de destruir económicamente la vida de los ciudadanos, evidenciando la responsabilidad directa del sistema en el colapso nacional.
Rubio también reveló que Washington mantiene una oferta de ayuda humanitaria valorada en 100 millones de dólares destinada al pueblo cubano, la cual había sido rechazada de plano por la dictadura cubana. \»Le estamos ofreciendo al pueblo cubano 100 millones de dólares de ayuda humanitaria y el régimen lo está rechazando\», afirmó el diplomático. Sin embargo, tras la grabación de la entrevista, el gobierno cubano matizó su posición y anunció que está dispuesto a evaluar la asistencia, siempre y cuando Washington proporcione detalles precisos sobre su implementación.
Este nuevo capítulo de tensión diplomática se desarrolla en medio de la agudización de la crisis estructural de la isla, caracterizada por una hiperinflación galopante, el colapso de los servicios públicos y un éxodo migratorio sin precedentes. La dependencia de aliados como Rusia subraya el aislamiento del régimen de La Habana y su incapacidad para resolver las necesidades básicas de la población. La respuesta de la comunidad internacional y el endurecimiento de la política estadounidense anticipan un escenario de mayor presión política sobre la cúpula gobernante, cuyas consecuencias recaerán directamente sobre una ciudadanía sumida en la precariedad.