Miércoles, 22 de julio de 2026
ÚLTIMA HORA
Politica

El nieto de Raúl Castro habría intentado abrir un canal paralelo con Donald Trump mediante un emisario extraoficial

Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como \»El Cangrejo\» y nieto del exmandatario Raúl Castro, habría enviado una carta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a través de un canal no diplomático, según fuentes del Gobierno estadounidense consultadas por Martí Noticias. El intento de comunicación fue frustrado cuando el empresario designado como mensajero fue devuelto a La Habana al carecer de acreditación oficial para realizar gestiones de esa naturaleza.

El intermediario identificado es Roberto Carlos Chamizo González, un empresario cubano de 37 años vinculado al sector turístico de lujo en la isla, quien viajó a territorio estadounidense el fin de semana con la presunta misión de entregar el documento. Sin embargo, fue retornado a Cuba tras intentar actuar sin un estatus diplomático reconocido. Funcionarios estadounidenses consultados señalaron que Chamizo \»intentó moverse como si estuviera cumpliendo una función diplomática, pero no tenía ningún estatus reconocido\», y que la misiva \»tenía toda la estructura de una comunicación oficial, aunque no llegó por los canales habituales\».

Según las fuentes citadas, el contenido del mensaje —cuya verificación independiente no fue posible— incluía llamados a evitar una escalada de tensiones bilaterales, la afirmación de que el régimen cubano estaría preparado ante una eventual incursión militar estadounidense, y una propuesta para explorar acuerdos económicos y el levantamiento de sanciones. Una de las fuentes fue categórica al describir la maniobra: \»Es un intento de ganar tiempo y abrir un canal directo con el presidente. Quieren quitarse de en medio al secretario de Estado, Marco Rubio, porque él entiende que sin un cambio de sistema no habrá posibilidad real de mejora\».

Un emisario con vínculos en la cúpula militar-empresarial

Chamizo González no es un actor cualquiera dentro del panorama económico cubano. Su nombre ha sido asociado a negocios turísticos de alto nivel con conexiones en las estructuras de poder de la isla. Una investigación de la periodista Claudia Padrón Cueto, publicada por CubaNet, lo vinculó con la hacienda El Patrón, un proyecto de turismo rural frecuentado por miembros de la élite gobernante y que, según el reportaje, habría logrado insertarse en circuitos controlados por GAESA —el conglomerado empresarial militar—, algo inusual para emprendimientos privados en Cuba. Fuentes del sector turístico atribuyeron esa inclusión a decisiones \»de alto nivel\», lo que refuerza la hipótesis de que Chamizo opera como un actor de confianza dentro de las redes de poder del régimen.

El perfil de Chamizo, según información de The Washington Post y su propio perfil de LinkedIn, incluye estudios de Contabilidad, una etapa de residencia en Dubái y la propiedad de un Airbnb en La Habana. Además, fundó Havana Prestige, un servicio de automóviles de lujo. Su contemporaneidad con Rodríguez Castro —de 41 años— y su trayectoria empresarial en sectores estratégicos lo convierten en una figura con acceso directo a los círculos más cerrados del poder en la isla.

Preocupación real dentro del régimen ante una posible escalada

El intento de abrir un canal paralelo se produce en un contexto de creciente presión bilateral. Mientras el gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, reiteraba en una entrevista con NBC News su rechazo a realizar cambios exigidos por Washington —entre ellos la liberación de presos políticos y la convocatoria a elecciones multipartidistas—, las fuentes estadounidenses sostienen que dentro de la estructura de poder cubana existe \»preocupación real por la posibilidad de una escalada\». \»Están tratando de ganar tiempo y de encontrar interlocutores que no estén condicionados por las líneas más duras de Washington\», afirmó una de las fuentes consultadas.

La figura de Rodríguez Castro como presunto autor de la comunicación resulta significativa. Aunque no ocupa cargos oficiales ni en el Gobierno ni en el Partido Comunista, su aparición en marzo pasado en dos reuniones gubernamentales de alto nivel, captada por las cámaras de la Televisión Cubana, confirmó su papel como uno de los operadores más cercanos al núcleo duro del poder. Su perfil bajo contrasta con su influencia real, lo que lo convierte en un instrumento idóneo para maniobras que el régimen prefiere mantener alejadas del escrutinio institucional.

Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha mantenido una línea firme: cualquier modificación en la política estadounidense hacia Cuba dependerá de la liberación de presos políticos, la celebración de elecciones libres y reformas estructurales del sistema político. Esta postura parece ser precisamente el obstáculo que el régimen intenta sortear mediante canales no convencionales, buscando interlocutores que eludan las condicionantes que Washington ha establecido como innegociables. El episodio, en última instancia, revela tanto la ansiedad de la dictadura cubana ante el endurecimiento de la política exterior de Estados Unidos como su renuencia a abordar las reformas democráticas que la comunidad internacional demanda de manera consistente.

reportecubaya
Escrito por

reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.