La Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) rechazó tajantemente cualquier iniciativa que promueva inversiones del exilio en la isla mientras se mantenga el actual sistema político. El pronunciamiento responde a la reciente propuesta del régimen de La Habana, impulsada por el viceministro Óscar Pérez-Oliva Fraga, para que los emigrados y sus descendientes inyecten capital en el país.
El secretario general de la coalición opositora, Orlando Gutiérrez-Boronat, argumentó que resulta inviable económicamente y éticamente inaceptable que el exilio cubano invierta bajo el mismo aparato que originó el éxodo de millones de personas. El dirigente enfatizó que la ausencia de un Estado de derecho, la falta de transparencia informativa y la inexistencia de libertades laborales y de asociación hacen imposible el éxito de cualquier empresa privada en el territorio nacional.
En este contexto, la ARC acusó al gobierno cubano de intentar utilizar a los emigrantes como una fuente de financiamiento de urgencia para sostener una maquinaria que ha llevado al país a la condición de Estado fallido. La organización advirtió que el ejecutivo cubano busca apropiarse de los recursos de la diáspora para, posteriormente, despojar a los inversionistas y destinar esos fondos a la represión sistemática contra la población y al mantenimiento del control absoluto.
Contexto sistémico y exigencia de garantías democráticas
El pronunciamiento se enmarca en la profunda crisis estructural que atraviesa la isla, caracterizada por un colapso económico generalizado, hiperinflación, desabastecimiento crónico y un éxodo migratorio sin precedentes. Gutiérrez-Boronat señaló que los sistemas comunistas, incluso al implementar tibias reformas económicas, chocan inevitablemente con su naturaleza anticapitalista. Para la coalición, el mercado es el resultado de una sociedad libre; sin transparencia ni marco jurídico, la inversión privada carece de viabilidad y se convierte en un mecanismo de oxigenación para la dictadura.
Ante esta coyuntura, la Asamblea de la Resistencia Cubana exhortó a la diáspora a aplazar cualquier proyecto de inversión hasta que se materialice una transición hacia la democracia. La coalición subrayó que únicamente en un sistema que garantice la libertad de expresión, el pluralismo político y el respeto a la propiedad privada, los capitales del exilio podrán contribuir al desarrollo real de la nación y no a la perpetuación del aparato represivo que mantiene a cientos de presos políticos y a la sociedad civil bajo constante asedio.