La dictadura cubana ejecutó un operativo de allanamiento contra el proyecto audiovisual independiente El4tico en la provincia de Holguín, deteniendo arbitrariamente al joven Kamil Zayas, cuyo paradero actual se desconoce. La organización no gubernamental Justicia 11J denunció la acción represiva que también pone en riesgo a otros integrantes del colectivo.
Agentes de la Seguridad del Estado irrumpieron en la vivienda que funciona como set de grabación del grupo, presentando una supuesta orden de registro. Hasta el momento, familiares y allegados de Zayas intentan obtener información oficial sobre su situación jurídica y su paradero físico, en medio del hermetismo que suele acompañar a este tipo de procedimientos policiales en la isla.
De acuerdo con el reporte de Justicia 11J, el despliegue represivo también sitúa en una situación de alta vulnerabilidad a otros miembros de El4tico, específicamente a Ernesto Medina y su esposa Doris Santiesteban. El proyecto, surgido desde una habitación en Holguín, se ha consolidado como un espacio disidente que acumula más de 50.000 seguidores en Instagram, dedicado al análisis social y político con un enfoque crítico hacia el poder.
Hostigamiento sistemático contra la disidencia digital
El allanamiento y la privación de libertad de Zayas se enmarcan en la política de censura y amedrentamiento que el régimen de La Habana aplica contra las voces que utilizan las redes sociales para visibilizar la crisis nacional. Al igual que en el caso de la activista Anna Bensi, la dictadura cubana busca criminalizar el activismo digital y acallar a las nuevas generaciones que exigen transformaciones políticas mediante el lenguaje contemporáneo de internet.
Ante esta grave violación de los derechos humanos, las organizaciones de la sociedad civil han exigido a las autoridades de la isla información inmediata sobre el paradero de Kamil Zayas, así como garantías para su integridad física. La persistencia de estas tácticas de persecución política no solo profundiza el deterioro de las libertades públicas en Cuba, sino que también reclama la atención de la comunidad internacional frente a un escenario donde la represión sistemática continúa siendo la única respuesta del Estado frente a la disidencia.