Diversos líderes religiosos dentro de la isla han lanzado la campaña \»Salvar a Cuba\», una jornada nacional de oración que busca promover una transformación espiritual y cívica frente a la profunda crisis estructural, la opresión y la corrupción. La iniciativa, respaldada por organizaciones de la diáspora, articula a iglesias y comunidades para visibilizar el colapso social y exigir un futuro digno para los cubanos.
La convocatoria, que cuenta con la participación de activistas cívicos y miembros del exilio, pretende unir a diferentes denominaciones cristianas en un movimiento común orientado hacia una transición hacia la \»luz\». La Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) ha emitido una resolución de respaldo a esta jornada, señalando que el objetivo es levantar el poder espiritual de la nación para abrir un nuevo capítulo histórico, especialmente en un momento de alta tensión social y expectativa política en la isla.
Un llamado cívico con raíces históricas
El lema \»Salvar a Cuba\» posee un peso significativo dentro de la oposición al régimen de La Habana. Fue conceptualizado por el mártir anticomunista Virgilio Campaneria y dio nombre a la Conferencia de Unidad Nacional organizada por el Directorio Democrático Cubano. Como parte de la actual campaña, Radio República difundió un video donde figuras como el sacerdote camagüeyano Castor José Álvarez Devesa exhortan a salvar a las familias cubanas de la división y la maldad, enfatizando la necesidad de restaurar los sueños y la voluntad de una ciudadanía fracturada por décadas de control autoritario por parte de la dictadura cubana.
Los testimonios audiovisuales de la campaña también ponen el foco en el deterioro ineludible de las condiciones de vida bajo la gestión del gobierno cubano. Los participantes subrayan la urgencia de garantizar una atención médica de calidad para los enfermos y un futuro con oportunidades para los niños, demandas que chocan frontalmente con la realidad del colapso del sistema sanitario, la inflación galopante, el desabastecimiento y el masivo éxodo migratorio que define la actual crisis humanitaria.
Esta movilización espiritual se erige como una respuesta cívica a la incapacidad de las autoridades de la isla para resolver la emergencia nacional. Al articular la fe con la exigencia de derechos fundamentales, la jornada \»Salvar a Cuba\» no solo desafía la narrativa oficial de normalidad, sino que proyecta un mensaje de unidad que podría fortalecer la presión social interna y la solidaridad internacional en favor de una apertura democrática real para la nación.