El activista y colaborador del medio independiente CubaNet, Adelth Bonne Gamboa, fue interrogado por agentes de la Seguridad del Estado en La Habana. Los oficiales cuestionaron su trabajo periodístico y el pago por sus colaboraciones, además de informarle que próximamente será notificado sobre el levantamiento de la prohibición de salida del país que pesa sobre él desde agosto de 2023.
Según el testimonio publicado por el propio Bonne Gamboa, un oficial se presentó en su domicilio el pasado 24 de noviembre y solicitó mantener una conversación fuera de la vivienda. El joven, quien se recupera de un cuadro de chikungunya, accedió a ser trasladado en un vehículo hasta la unidad policial de Marianao. Allí, un segundo agente le explicó que el motivo de la citación era su vínculo con la prensa independiente y su estatus migratorio. Los agentes mostraron supuesta preocupación por la procedencia del dinero que recibe por sus textos, calificándola de \»mercenaria\».
Hostigamiento sistemático como método de presión
El colaborador detalló que el encuentro se dio tras un prolongado periodo de acoso hacia su entorno familiar y social. La dictadura cubana ha utilizado la intimidación de allegados como táctica recurrente para silenciar voces críticas. Bonne Gamboa denunció que su madre fue hostigada en su centro laboral en múltiples ocasiones, lo que la obligó a renunciar a su empleo. Asimismo, relató el asedio constante a su edificio mediante patrullas que se detienen en la entrada con las sirenas encendidas. \»Llevo un par de años en un sinvivir porque, una a una, todas las personas que me rodean son sometidas a molestos interrogatorios\», escribió el activista para explicar su decisión de acudir a la cita.
Ante los cuestionamientos sobre su labor periodística, Bonne Gamboa reiteró que CubaNet únicamente le brinda una plataforma para expresarse con libertad, sin imponerle horarios, temas ni censura. Este tipo de interrogatorios reflejan la política del régimen de La Habana de criminalizar el ejercicio del periodismo independiente y cualquier vínculo con medios de comunicación no estatales. La represión a la prensa libre se enmarca en el cierre constante del espacio cívico y el endurecimiento del control social en la isla, donde el acceso a información plural es sistemáticamente bloqueado.
Al finalizar el interrogatorio, las autoridades de la isla le comunicaron que pronto se le retiraría la restricción de salida del país, una medida coercitiva conocida como \»regulación\» que limita el derecho a la libre circulación de activistas y periodistas. Aunque el activista señaló que el trato durante el encuentro fue \»gentil\», esta modulación de la represión no representa un cambio estructural en materia de derechos humanos. El levantamiento de estas prohibiciones suele responder a cálculos políticos del gobierno cubano frente a la presión internacional o a estrategias de desgaste, antes que a una genuina voluntad de respetar las libertades fundamentales de la ciudadanía.