Jueves, 23 de julio de 2026
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Joven madre ocupa local estatal abandonado en La Habana para proteger a su bebé de un derrumbe y enfrenta amenazas de desalojo

Una joven de 19 años ocupó un local del Joven Club en desuso en La Habana Vieja para resguardar a su bebé de tres meses del inminente colapso de su vivienda. Ante la inacción de las autoridades de la isla, la madre enfrenta amenazas de desalojo, pérdida de custodia y represalias policiales, evidenciando la profunda crisis habitacional que sufre la capital cubana.

Elianet García Rodríguez tomó la decisión de asentarse en la instalación estatal ubicada en la calle Muralla, entre Habana y Compostela, tras constatar el deterioro crítico de su hogar en Bernaza 236. En esa edificación conviven seis personas, incluyendo un abuelo ciego, y presentan daños estructurales severos como paredes despegadas y el desplome total del piso de la escalera hacia la azotea. El pánico de la joven se intensificó tras el reciente desplome en el mismo municipio que cobró la vida de otra madre y su hijo, un hecho que la motivó a buscar refugio en el local cerrado hace casi un mes.

La respuesta del régimen de La Habana no ha sido ofrecer una solución habitacional, sino desplegar un mecanismo de intimidación. Según denunció la joven, funcionarios de Vivienda, la trabajadora social y el jefe de sector policial —cuya unidad se encuentra frente al local ocupado— han acudido para presionarla. Las amenazas incluyen retirarle la custodia del bebé para entregarlo a terceros y enviarla a prisión si no desaloja el inmueble. La dictadura cubana, a través de sus órganos locales, le otorgó un plazo de una semana para una respuesta que, tras más de 20 días, nunca llegó.

Pese a que el Joven Club llevaba meses cerrado y funcionaba como almacén, la joven tuvo que limpiarlo para habitarlo. Aunque sufre de filtraciones y humedad —lo que ya ha provocado dos enfermedades en el lactante—, Elianet asegura que las condiciones son infinitamente superiores a las de su casa original. Su situación personal refleja el drama de la juventud cubana: tuvo que abandonar sus estudios de contabilidad y bibliotecología por la crisis económica y las responsabilidades familiares, atravesando un embarazo en extrema precariedad alimentaria, sin apoyo estatal ni del progenitor del menor.

El colapso habitacional y la inacción gubernamental

Este caso no es un hecho aislado, sino el reflejo del colapso estructural que atraviesa la isla. El gobierno cubano ha demostrado una incapacidad crónica para mantener el fondo habitacional, especialmente en zonas patrimoniales como La Habana Vieja, donde los derrumbes son una constante que cobra vidas con frecuencia. La falta de mantenimiento, sumada a la ineficacia burocrática y la ausencia de recursos, obliga a cientos de familias a vivir al borde de la tragedia, mientras la respuesta institucional ante la ocupación de espacios abandonados es la represión y el desalojo.

La denuncia pública de Elianet funciona como un escudo ante posibles represalias, exigiendo que las autoridades asuman la responsabilidad sobre cualquier daño que ella o su hijo puedan sufrir. Mientras tanto, la joven permanece en el local estatal sin una solución a la vista, en un limbo legal e institucional. La pasividad del ejecutivo cubano frente a esta emergencia humanitaria reafirma la desconexión total entre el poder y las necesidades básicas de la ciudadanía, dejando a los más vulnerables a merced del abandono y la amenaza constante.

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reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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