El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el futbolista portugués Cristiano Ronaldo compartieron escenario en la cena de gala que el presidente Donald Trump ofreció al príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman en el Salón Este de la Casa Blanca, en una jornada marcada por anuncios de inversiones millonarias y acuerdos estratégicos entre Washington y Riad.
El encuentro reunió a figuras de alto nivel de la política, los negocios y el deporte, entre ellas el propio Ronaldo, Rubio y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en un momento clave tanto para la relación bilateral entre Estados Unidos y Arabia Saudita como para la organización del Mundial de 2026. Imágenes distribuidas por agencias internacionales muestran al jefe de la diplomacia estadounidense y al delantero portugués escuchando los discursos de Trump durante la cena.
Para el público cubano tiene un significado adicional que el principal diplomático de Washington en esa escena sea Rubio, un político republicano de origen cubano que ha mantenido una postura firme frente al régimen de La Habana. Su presencia en un evento de esta magnitud refuerza su papel como una de las figuras centrales de la política exterior estadounidense, en un contexto donde las decisiones sobre Cuba y la región caribeña siguen siendo materia de debate en el gobierno cubano y en los círculos de poder de Washington.
Ronaldo y Trump: un acercamiento previo
La presencia del astro portugués en la cena estuvo precedida por un encuentro más reducido con Trump en el Despacho Oval. En las imágenes divulgadas se observa al presidente y al futbolista conversando, acompañados por Georgina Rodríguez, en la columnata oeste del edificio. La Casa Blanca publicó además un breve video de ambos caminando entre risas, acompañado del texto \»Two GOATS. CR7 x 45/47\», en alusión a la expresión \»greatest of all time\» y a los mandatos presidenciales de Trump.
Durante la cena en honor a MBS, Trump dedicó parte de su discurso a destacar la presencia de Ronaldo, señalando que su hijo menor, Barron, es admirador del jugador. \»Barron pudo conocerlo y creo que ahora respeta un poco más a su padre, solo porque lo presenté\», afirmó entre risas de los presentes, antes de agregar: \»Gracias por estar aquí, es un honor\». La aparición del futbolista se produjo poco después de que el propio Ronaldo expresara su admiración por Trump en una entrevista con el presentador británico Piers Morgan, donde lo calificó como \»uno de los tipos que puede ayudar a cambiar el mundo\» y subrayó que deseaba reunirse con él porque \»es una de esas personas que pueden hacer que las cosas ocurran\».
Meses antes del encuentro en Washington, Ronaldo ya había enviado un gesto simbólico a Trump. Durante la cumbre del G7 celebrada en Canadá, el presidente estadounidense recibió una camiseta de la selección de Portugal firmada por el futbolista, entregada por el entonces dirigente portugués Antonio Costa. El mensaje manuscrito aludía a un llamado a la paz en medio de las tensiones en Oriente Próximo, con versiones que lo transcriben como \»Playing for Peace\» o \»Praying for peace\». La cena en la Casa Blanca coronó una jornada de alto perfil, marcada por anuncios sobre inversiones saudíes por cientos de miles de millones de dólares en la economía estadounidense, la discusión de un nuevo acuerdo estratégico de defensa y la designación de Arabia Saudita como \»aliado principal no perteneciente a la OTAN\».