El historiador y empresario Omar Sixto presenta \»Se acabó la diversión\», una obra que documenta con rigor el colapso de la economía nacional entre 1959 y 1965 y destruye los mitos del castrismo sobre los supuestos logros de la revolución.
La publicación analiza con abundantes datos cómo el régimen de La Habana erradicó la estructura productiva de la isla en sus primeros años, sin idealizar la etapa prerrevolucionaria. A través de un minucioso trabajo de investigación, el autor expone las fallas estructurales que condujeron al país a la profunda crisis sistémica que padece en la actualidad. La obra surge como una herramienta fundamental para entender el origen de la inflación, el desabastecimiento y el deterioro material que sufren los cubanos hoy.
En sus recientes declaraciones, Sixto —quien se define a sí mismo como un \»cubano libre\»— relata su experiencia vital bajo el totalitarismo. Nacido en 1969, sobrevivió a la decadencia del modelo socialista y al Periodo Especial logrando evadir el control estatal. El historiador señala que, tras graduarse en plena crisis de los noventa, tuvo que desenvolverse en la economía informal para sostener a su familia, manteniéndose al margen de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y otras instituciones de vigilancia gubernamental hasta lograr emigrar.
Una respuesta intelectual a la represión estatal
El impulso definitivo para culminar este proyecto literario, cuyos primeros borradores datan de su etapa universitaria en Cuba, surgió tras los acontecimientos del 11 de julio de 2021. La violenta respuesta de la dictadura cubana ante las protestas pacíficas, materializada en la amenaza de la \»orden de combate\» emitida por las autoridades, motivó a Sixto a finalizar el texto. El autor confirma con su análisis que las esperanzas de apertura o progreso material bajo el actual sistema son nulas.
El trabajo de Sixto contrasta el rigor académico con la visión práctica de sus tres décadas como empresario en el sector privado. Esta perspectiva le permite explicar con claridad cómo la ineficiencia del modelo impuesto por el gobierno cubano destruyó la base social y productiva de la nación. Ante la falta de libertades y la imposibilidad de un desarrollo económico real, \»Se acabó la diversión\» se erige no solo como una denuncia histórica frente al fracaso sistémico, sino como un testimonio crítico que evidencia las causas profundas que siguen impulsando el exodo masivo de la ciudadanía.