Un ciudadano español permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital en Santa Clara tras complicarse de una cirugía intestinal, lo que ha expuesto nuevamente el deterioro del sistema sanitario en la isla. Sus familiares, desplazados al país caribeño, denuncian la precariedad material y la escasez de fármacos esenciales, mientras gestionan una costosa repatriación médica ante la negativa de la aseguradora.
Pedro Daniel Bernad Rodríguez, de 51 años y natural de Épila (Zaragoza), viajó a Cuba a principios de octubre con fines turísticos. Una urgencia médica derivada en un vólvulo intestinal requirió dos intervenciones quirúrgicas de emergencia en el Hospital Provincial Clínico-Quirúrgico Arnaldo Milián Castro. Aunque inicialmente pareció estabilizarse, el paciente desarrolló una neumonía y otras complicaciones que lo mantienen en estado crítico, sumiendo a sus allegados en una angustiosa situación para lograr su recuperación.
Al llegar a la isla para acompañarlo, los familiares constataron la alarmante realidad de los centros hospitalarios. Su cuñado detalló a la prensa española el impacto de presenciar las deficiencias higiénicas y materiales del recinto, calificando la experiencia como un \»infierno\». Entre los obstáculos más graves para su tratamiento destacó la imposibilidad de encontrar en el hospital antibióticos vitales como la colistina, el cual tuvieron que gestionar por vías alternativas, aunque en cantidades insuficientes para cubrir el cuadro clínico completo.
Ante la gravedad del panorama, la familia intentó gestionar un traslado medicalizado a España, topándose con la negativa de la aseguradora, que argumentó que la póliza no cubre este servicio desde Cuba. Con un coste estimado de 150.000 euros, inasumible para los allegados, y la negativa del Consulado español para una repatriación oficial por no tratarse de una \»emergencia colectiva\», el Ayuntamiento de Épila y los vecinos han iniciado una campaña de presión institucional para buscar soluciones urgentes que permitan el traslado del paciente.
El espejismo de la salud pública bajo el régimen de La Habana
El caso de Bernad pone en evidencia la profunda brecha entre la propaganda oficial y la realidad asistencial en la isla. Mientras el gobierno cubano proyecta al exterior una imagen de potencia médica, los hospitales afrontan una crisis sistémica marcada por el desabastecimiento crónico de insumos, la falta de mantenimiento de las infraestructuras y la carencia de medicamentos básicos. Esta debacle, que afecta con igual severidad a la población local y a los visitantes extranjeros, es consecuencia directa de la ineficiencia administrativa y el abandono de las políticas sociales por parte de las autoridades de la isla.
La situación de este turista español refleja una crisis sanitaria que, sumada a la inflación, el colapso energético y la represión social, ahonda el aislamiento y la incertidumbre en la nación caribeña. La impotencia de los familiares frente a la falta de recursos en medio de una dictadura que no garantiza ni siquiera la atención médica básica, subraya la urgente necesidad de que la comunidad internacional y los gobiernos democráticos exijan transparencia y responsabilidad al ejecutivo cubano, no solo por el bienestar de sus nacionales, sino por la seguridad de cualquier ciudadano que transite por un país en ruinas.