Jueves, 23 de julio de 2026
ÚLTIMA HORA
Migracion

El régimen cubano admite el colapso eléctrico y anuncia \»remiendos\» ante la indignación popular

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció la crítica situación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tras el apagón general que dejó a varios territorios sin servicio por más de 48 horas. En una entrevista con medios oficialistas, el funcionario detalló una serie de averías que mantienen a la isla en la oscuridad, mientras los ciudadanos rechazan las promesas gubernamentales ante la evidente incompetencia en la gestión energética.

De la O Levy atribuyó la agudización de los cortes de electricidad a una cascada de fallas técnicas, incluyendo la salida de la unidad 1 de la termoeléctrica Felton, averías en los motores de Mariel y el disparo de la unidad 5 de Nuevitas. Esta última falla obligó a las autoridades de la isla a cortar abruptamente el suministro en gran parte de La Habana este lunes, una medida desesperada para evitar un nuevo colapso total del SEN. El funcionario también admitió que de las ocho patanas (generación flotante) que durante años mitigaron la crisis, solo dos permanecen operativas aportando 70 megawatts, una situación derivada del incumplimiento de pagos por parte del régimen de La Habana.

Aunque el titular de Energía reconoció que la crisis está marcada por tecnologías envejecidas, mantenimientos postergados y una crónica falta de financiamiento, intentó mostrar optimismo al anunciar la próxima incorporación de bloques en Felton y Renté, así como inversiones en energía solar y baterías. Sin embargo, las explicaciones técnicas no logran ocultar la descomposición del sector. La falta de mantenimiento profundo desde la llamada \»revolución energética\» ha dejado la infraestructura en estado ruinoso, limitando las acciones del gobierno cubano a parches temporales que no resuelven el problema de raíz.

Impacto sistémico y hartazgo social

El colapso del SEN no es un fenómeno aislado, sino el reflejo de la crisis estructural que atraviesa la isla. La inestabilidad eléctrica ha paralizado la producción nacional, exacerbando la escasez de alimentos y el desabastecimiento generalizado, lo que a su vez dispara la inflación. Esta precariedad extrema, sumada a la constante represión social, ha convertido el éxodo migratorio en la única vía de escape para miles de cubanos que huyen de un país donde la supervivencia básica es cada vez más imposible. La oscuridad física de las calles es paralela a la ausencia de libertades y perspectivas de futuro bajo la dictadura cubana.

Las promesas del ejecutivo cubano han generado un rechazo generalizado en las redes sociales, donde los ciudadanos exigen soluciones reales en lugar de enumerar interminables averías. El hartazgo es palpable: la población señala directamente la incompetencia gubernamental como la causa principal de la crisis energética. Mientras el régimen de La Habana insiste en prometer mejoras a corto plazo, la realidad cotidiana de los cubanos sigue marcada por apagones interminables y una profunda desconfianza en un sistema que ha fracasado en garantizar los servicios más básicos.

reportecubaya
Escrito por

reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.