El preso político Ángel Castro Carrera, quien cumple una condena de seis años, fue devuelto al penal de máxima seguridad Combinado del Este tras ser revocado su régimen de mínima severidad. Las autoridades de la isla amenazan con sumar dos años adicionales a su sentencia como represalia por unas declaraciones críticas hacia el mandatario Miguel Díaz-Canel que fueron publicadas en redes sociales.
Castro Carrera se encontraba en el campamento de trabajo correccional Zona Cero bajo régimen de mínima severidad. Sin embargo, tras disfrutar de su tercer pase a casa en marzo, el régimen de La Habana revocó su estatus y lo obligó a regresar a la prisión de máxima seguridad. Según denunció su madre, Beatriz Carrera Díaz, a medios independientes, la medida punitiva se originó por un video difundido en Facebook donde el joven se refirió al gobernante como \»falta de respeto\» y \»descarado\» ante la profunda crisis que atraviesa la nación.
La situación legal del joven de 30 años se encuentra actualmente en un limbo jurídico. Carrera Díaz señaló que la Seguridad del Estado le comunicó extraoficialmente que añadirían dos años más a la condena de su hijo, pero no ha habido juicio ni se le ha permitido el acceso a un abogado defensor. \»Nadie me explica, nadie me da respuesta, ni siquiera la Fiscalía\», lamentó la madre, quien además denunció que el preso político fue reubicado en un destacamento junto a reclusos condenados a más de 25 años por delitos de asesinato, en un evidente acto de castigo adicional.
El costo social de la represión política
El caso de Ángel Castro ilustra no solo la persecución sistemática ejercida por la dictadura cubana contra quienes se manifiestan en contra del poder, sino también el severo impacto socioeconómico que sufren sus familias. Beatriz, de 63 años y enferma de diabetes, ha recurrido a escudriñar los vertederos de basura en el municipio de Arroyo Naranjo para recolectar materiales reciclables, venderlos y así poder llevarle un plato de comida a su hijo en la prisión. \»La única manera en que puedo llevarle el plato de comida es yendo a la basura; de otra manera no puede ser\», relató la mujer, exponiendo la dramática realidad de desabastecimiento e inflación que padecen los ciudadanos comunes para sobrevivir.
Ángel Castro fue encarcelado en el año 2021 y condenado por un Tribunal Militar por el presunto delito de sabotaje, tras la destrucción de los cristales de una tienda en MLC en Santiago de las Vegas, en el contexto del estallido social del 11 de julio. Ante la arbitrariedad de su nueva situación procesal, su madre exige su liberación inmediata y la de todos los presos políticos de la isla. Mientras tanto, las organizaciones de derechos humanos mantienen la alerta sobre los métodos del ejecutivo cubano para silenciar cualquier atisbo de disidencia, prolongando el sufrimiento de cientos de familias que reclaman justicia y el retorno de sus seres queridos.