Un joven médico de 25 años, identificado como Miguel Varela González, perdió la vida la noche de este jueves en un accidente de tránsito en el kilómetro 120 de la autopista Habana-Pinar del Río, tras volcarse un vehículo de la Empresa de Transportación de Combustibles (Transcupet).
El siniestro ocurrió pasadas las 10:00 p.m. cuando el conductor de una rastra perteneciente a Transcupet perdió el control del vehículo, el cual terminó volcándose en la vía. El mayor Yoel Alberto Acosta Pozo, jefe de la Unidad Provincial de Vigilancia y Patrullaje, confirmó que el impacto provocó la muerte de Varela González, quien además de ser profesional de la salud era miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en la sección de Audiovisuales y Promoción. Dos personas más resultaron heridas y son atendidas en el hospital provincial Abel Santamaría Cuadrado; presentan traumas leves y se encuentran fuera de peligro mortal, según informó la directora general de Salud Pública en Pinar del Río, Sandra Ramírez Guzmán.
Originario de Guane, en la provincia de Pinar del Río, el joven fallecido se graduó del IPVCE Federico Engels y realizaba actualmente su residentado en Cardiología en el Hospital General Docente Abel Santamaría. Desde la AHS en Pinar del Río se confirmó la lamentable noticia a través de redes sociales, enviando condolencias a sus familiares y amigos por la pérdida de un talento emergente en la medicina y la cultura cubana. Las autoridades de la isla informaron que los órganos de instrucción penal se encuentran realizando las investigaciones correspondientes para determinar las causas exactas del accidente.
Colapso vial y letalidad en aumento
Este fatal suceso se enmarca en un preocupante incremento de la letalidad en las carreteras del país. El gobierno cubano, a través del ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reconoció a mediados de año que las muertes por accidentes de tránsito aumentaron un 18% durante el primer trimestre de 2025, con un total de 173 fallecidos, 27 más que en igual periodo del año anterior. Aunque la cifra total de siniestros y heridos disminuyó en este lapso, el régimen de La Habana admite su preocupación por el repunte de víctimas mortales, especialmente en provincias centrales y orientales, así como en La Habana, Ciego de Ávila y Camagüey.
El ejecutivo cubano suele atribuir la mayoría de estos siniestros al denominado \»factor humano\», obviando sistemáticamente las causas estructurales que agravan la crisis en las vías. El severo deterioro del estado vial, la escasa o nula señalización, y la profunda crisis del transporte público —que obliga a la ciudadanía a movilizarse en medios inseguros— son factores determinantes que las autoridades prefieren omitir en sus informes. La pérdida de jóvenes profesionales como Varela González subraya las consecuencias directas de un sistema de infraestructuras colapsado, donde la inseguridad vial se suma a la larga lista de carencias que amenazan la integridad y el desarrollo de la población en la isla.