Petróleos Mexicanos (PEMEX), a través de su filial Gasolinas del Bienestar, registró 39 embarques de hidrocarburos hacia Cuba por un valor superior a 850 millones de dólares en apenas un mes. La operación, que beneficia directamente al régimen de La Habana, se realiza en medio de la escasez de combustible en territorio mexicano y genera profundas dudas sobre el uso de recursos públicos para subsidiar a la isla.
Según una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), entre el 29 de mayo y el 27 de junio se declararon más de 10 millones de barriles de petróleo crudo y 132,5 millones de litros de productos refinados. La estatal cubana Coreydan, S.A., vinculada a Cuba Petróleos (CUPET), figura como importadora, e incluso en uno de los envíos la Secretaría de Relaciones Exteriores de México fue registrada como parte receptora. El volumen exportado en este corto periodo casi iguala el total enviado durante los dos años anteriores.
Los reportes financieros de PEMEX ante la SEC confirman una estrategia sostenida de exportación a la isla, con envíos que superaron los 400 millones de dólares en el segundo semestre de 2023 y alcanzaron los 600 millones en 2024. Sin embargo, una auditoría externa reveló que estas operaciones no son comerciales en términos estrictos. Gasolinas del Bienestar reportó pérdidas por 324 millones de dólares en 2023, un monto que corresponde al combustible entregado a la isla por debajo de su costo real, lo que constituye un subsidio encubierto.
Opacidad y contradicciones en la política energética mexicana
La operación ha generado fuertes cuestionamientos en México debido a la dependencia nacional de combustibles importados. Analistas como Pascal Beltrán del Río han señalado la contradicción de enviar gasolina a Cuba mientras el mercado interno sufre desabastecimiento en estados como Ciudad de México, Nuevo León y Chiapas. Además, se exige transparencia sobre los volúmenes y precios de estas exportaciones, un reclamo dificultado por la reciente desaparición del Instituto Nacional de Transparencia (INAI) en el país azteca, que limita el acceso a la información pública.
El oxígeno financiero a la dictadura cubana
Para el gobierno cubano, estos envíos representan un respiro temporal ante el colapso estructural del sistema energético nacional. La incapacidad del régimen de La Habana para garantizar la generación eléctrica y el abastecimiento de combustible es una consecuencia directa de la ineficiencia de su modelo centralizado y la falta de libertades económicas. Los subsidios externos, como el mexicano, permiten a las autoridades de la isla eludir las reformas urgentes que la población demanda, perpetuando un ciclo de dependencia y crisis.
El flujo constante de hidrocarburos también se produce en un escenario de creciente presión internacional. Figuras como el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ya habían advertido sobre posibles medidas contra quienes eludan el régimen de sanciones estadounidenses utilizando el sistema financiero de EE.UU. Esta dinámica no solo compromete las relaciones diplomáticas de México con Washington, sino que evidencia cómo el apoyo externo a la dictadura cubana prolonga el sufrimiento de los ciudadanos en la isla, quienes continúan enfrentando apagones prolongados y escasez, a pesar de los multimillonarios embarques recibidos.