La Isla retrocedió siete posiciones en la clasificación anual del Instituto para la Economía y la Paz, consolidando una tendencia a la baja que refleja el deterioro de la seguridad interna, la estabilidad institucional y el respeto a las libertades civiles bajo el mandato del régimen de La Habana.
La edición de 2026 del Índice de Paz Global sitúa a Cuba en el lugar 109 de 163 países evaluados, con una puntuación de 2.139, frente a los 2.123 puntos registrados en la medición anterior. En este indicador, una puntuación más alta equivale a un menor nivel de paz. El descenso confirma un empeoramiento sostenido que se arrastra desde años anteriores: en 2023 el país ocupaba el puesto 99, ascendió ligeramente al 98 en 2024, pero en 2025 se desplomó al 102 y ahora vuelve a caer, situándose en la categoría de nivel de paz \»medio\».
Represión y malestar social: los motores del descenso
El informe, elaborado a partir de 23 indicadores cualitativos y cuantitativos que evalúan seguridad social, conflictos y militarización, no se limita a medir la delincuencia común, sino que calibra el grado de estabilidad política. En el caso cubano, la caída coincide directamente con el incremento de las protestas ciudadanas motivadas por los apagones prolongados, la escasez de alimentos, la falta de agua y el colapso de los servicios básicos. Ante la inconformidad social, la dictadura cubana ha respondido con operativos policiales, detenciones arbitrarias y amenazas sistemáticas contra quienes se manifiestan, factores que penalizan directamente la puntuación nacional.
Este retroceso en el ámbito internacional se enmarca en la profunda crisis estructural que atraviesa la isla. El desabastecimiento crónico, la inflación galopante y el éxodo migratorio masivo han generado un escenario donde la paz social es insostenible. El gobierno cubano ha demostrado una incapacidad recurrente para gestionar la crisis mediante vías institucionales, optando en cambio por el endurecimiento del control y la militarización de la sociedad civil, elementos que el índice del IEP contabiliza de forma negativa.
A nivel global, el panorama también se ha deteriorado, con 99 de los 163 países analizados empeorando sus puntuaciones, lo que convierte al mundo en un lugar menos pacífico por decimoquinta vez en los últimos 18 años. En la región de América del Norte y Central, donde el estudio ubica a Cuba, diez de los 14 países retrocedieron, aunque la isla se mantiene lejos de los niveles de Haití, que ocupa el puesto 142. No obstante, el descenso cubano envía una señal clara a la comunidad internacional sobre el fracaso del modelo impuesto por las autoridades de la isla y augura un horizonte de mayor tensión social si no se adoptan medidas que alivien la precariedad y respeten los derechos fundamentales de la ciudadanía.