Miércoles, 22 de julio de 2026
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Cuba

El régimen cubano admite que no tiene recursos para atender a la creciente población vulnerable

Las autoridades de la isla han reconocido oficialmente que la atención a la población vulnerable sigue siendo una \»tarea incompleta\» debido a la falta de presupuesto, en medio de un acelerado envejecimiento demográfico y una profunda crisis económica. Funcionarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social admitieron en un reportaje estatal que el Estado no dispone de fondos suficientes para cubrir las necesidades básicas de los adultos mayores, principales afectados por el colapso del sistema de asistencia social.

La declaración fue emitida a través del estatal Canal Caribe, donde la periodista Thalía González expuso el funcionamiento de un comedor en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución. En el reportaje, directivos gubernamentales detallaron que el presupuesto asignado es insuficiente para la magnitud del problema. Yamilet Martínez, directora de trabajo en esa localidad —donde el 34,6 % de los habitantes pertenece a la tercera edad—, explicó que la escasez de recursos obliga al ejecutivo cubano a realizar evaluaciones para seleccionar únicamente a los ciudadanos considerados \»más vulnerables\», dejando en el desamparo a un sector amplio de la población.

El Sistema de Atención a la Familia (SAF), creado en 1998 para ofrecer alimentación subsidiada, se ha visto desbordado por la demanda. Beatriz Hechevarría, administradora local del programa, indicó que entre siete y ocho personas solicitan incorporarse al sistema cada día. El propio reportaje oficialista reconoció que la asistencia del gobierno cubano resulta escasa frente al crecimiento de la pobreza, admitiendo que estos centros dependen cada vez más de donaciones de actores privados, así como del sector cultural y deportivo, para poder mantener un funcionamiento mínimo.

Un sistema colapsado por el éxodo y la falta de nacimientos

La incapacidad estatal para proteger a sus ciudadanos más longevos ocurre en el contexto de una crisis demográfica sin precedentes que evidencia el fracaso del modelo económico. Según cifras de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), Cuba atraviesa un acelerado envejecimiento poblacional impulsado por la drástica caída de la natalidad —con una tasa promedio inferior a dos hijos por mujer desde 1978— y un éxodo migratorio masivo que ha vaciado al país de su fuerza laboral. Actualmente, se registran más muertes que nacimientos en la isla, y los adultos mayores ya representan más de un cuarto de la población total, con una proyección que estima que para 2030 el 30 % de los cubanos tendrá 60 años o más.

El primer ministro del régimen de La Habana, Manuel Marrero, calificó la dinámica poblacional actual como \»compleja\», un eufemismo que enmascara la responsabilidad del poder en el deterioro de las condiciones de vida. Mientras las provincias de Villa Clara, La Habana y Sancti Spíritus lideran los índices de envejecimiento, la falta de perspectivas económicas continúa empujando a los jóvenes a abandonar el país. Esta combinación de abandono institucional y crisis estructural augura un futuro sombrío para la tercera edad en Cuba, condenada a depender de la caridad para sobrevivir en un sistema que no garantiza su subsistencia.

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Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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