El reconocido actor cubanoamericano Andy García y el músico cubano radicado en Los Ángeles San Miguel Pérez han lanzado el tema \»Que se vayan\», una colaboración musical que emerge como un llamado a la libertad y el cambio político en la isla. La pieza, presentada a través de redes sociales, suma su voz al descontento generalizado frente a la crisis estructural que atraviesa el país.
La canción, coescrita por García y Pérez, cuenta con la producción de este último junto a Jake Carmona. El proyecto audiovisual también integra la participación de Iris Sandra Cepeda y Jaime \»Jimmy\» Cavazos. La promoción del sencillo se anticipó en las plataformas digitales del actor, quien describió la obra como una \»hermosa canción para Cuba\», consolidando su postura pública a favor de las libertades democráticas en su país natal.
García, figura destacada de Hollywood con una trayectoria que incluye cintas como *The Godfather Part III* y *The Lost City*, ha mantenido una constante vinculación con sus raíces, utilizando su plataforma para denunciar la situación en la isla. Por su parte, San Miguel Pérez es un virtuoso del tres cubano, originario de Río Cauto, Granma, y exintegrante de proyectos ligados al *Buena Vista Social Club* y Adalberto Álvarez. Su unión con García representa un puente entre la diáspora artística y la denuncia social.
El arte como reflejo de la crisis sistémica
El lanzamiento de \»Que se vayan\» no ocurre en un vacío, sino en medio de la profunda crisis económica y social que sufre la nación. El éxodo migratorio masivo, la inflación galopante y el colapso de los servicios básicos son el resultado directo de las políticas fallidas del régimen de La Habana. En este contexto, la canción se erige como un eco del clamor popular que ha sido sistemáticamente silenciado por la dictadura cubana mediante la represión, la censura y el encarcelamiento de opositores.
La unión de figuras de talla internacional con talentos de la diáspora para abordar la realidad cubana envía un mensaje claro a la comunidad internacional sobre la urgencia de una transición democrática. Iniciativas culturales como esta no solo mantienen viva la memoria histórica del exilio, sino que presionan para que la situación de derechos humanos en Cuba permanezca en la agenda global, frente a un ejecutivo que persiste en el control absoluto del poder sin rendición de cuentas.