La organización legal Cubalex alertó sobre el severo deterioro de la salud del preso político Carlos Alberto Macdonald Ennis, recluido en la prisión provincial de Las Tunas, conocida como El Típico. El opositor, en prisión preventiva desde marzo de 2024, padece múltiples enfermedades graves y un presunto cáncer, sin recibir la atención médica especializada que su estado exige.
Macdonald Ennis, vinculado por la Fiscalía al grupo opositor Cuba Primero, sufre de diabetes, hipertensión, pancreatitis y una cardiopatía. Según los reportes de la organización defensora de los derechos humanos, a sus familiares se les informó de manera verbal de que una biopsia arrojó un cáncer maligno en la región maxilofacial, pero las autoridades médicas se han negado a entregar el diagnóstico por escrito. La negativa de acceso a medicamentos esenciales y a tratamientos fuera de la provincia agrava un escenario clínico que ya incluye episodios de sangrado nasal y bucal, así como una extrema pérdida de peso.
La situación penal del activista forma parte de un expediente colectivo contra ocho personas de Las Tunas. El régimen de La Habana, a través de la Fiscalía, presentó conclusiones provisionales solicitando penas de entre seis y nueve años de prisión por el delito de \»propaganda contra el orden constitucional\». En el caso de Macdonald Ennis, la petición fiscal es de siete años, sustentada fundamentalmente en su actividad en redes sociales y supuestos vínculos con Cuba Primero, a la que el Estado describe como una estructura para \»derrocar el sistema político\».
Irregularidades procesales y vulneración de derechos
El caso refleja un patrón sistemático de la dictadura cubana para silenciar la disidencia: el uso de la prisión provisional prolongada como castigo anticipado. Cubalex ha documentado que el opositor lleva más de un año encarcelado sin una acusación formal clara ni fecha de juicio. Los recursos legales presentados por su familia, como el habeas corpus y las solicitudes de cambio de medida cautelar, han sido ignorados por las autoridades de la isla. Además, la falta de notificación clara de las pruebas en su contra vulnera flagrantemente el debido proceso y el derecho a ser juzgado en un plazo razonable.
Ante la gravedad de la situación, la organización no gubernamental ha exigido la liberación inmediata de Macdonald Ennis, el acceso a su historial clínico y la garantía de atención médica especializada. El abandono médico en las prisiones cubanas constituye una violación de los derechos humanos que compromete aún más la responsabilidad del Estado. La persistencia de esta práctica represiva no solo busca aniquilar físicamente al opositor, sino enviar un mensaje de terror a la sociedad civil, mientras la comunidad internacional mantiene su escrutinio sobre el sistemático incumplimiento de los derechos fundamentales en la isla.