Las autoridades de la isla arrestaron a los jóvenes Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas, integrantes del proyecto audiovisual El4tico, tras un allanamiento en la provincia de Holguín. El primer secretario del Partido Comunista en la provincia, Joel Queipo Ruiz, justificó la represión acusándolos de responder a \»intereses imperiales\» y tener \»alma de traidores\».
El operativo de la Seguridad del Estado se ejecutó en la vivienda que funciona como set de grabación del colectivo, un espacio disidente que ha ganado más de 50.000 seguidores en Instagram por sus análisis sociales y políticos críticos hacia el poder en la isla. Según denunció la ONG Justicia 11J, los jóvenes fueron privados de libertad bajo el argumento de desobedecer el orden constitucional, en un nuevo episodio de asedio contra la prensa independiente y la creación de contenido no oficialista.
Joel Queipo Ruiz, máximo dirigente del Partido Comunista en Holguín, arremetió contra los jóvenes a través de Facebook y aseguró que Medina y Zayas actúan bajo \»un manual para derrocar la Revolución Cubana por el cual se destinan millones de dólares\». El funcionario replicó la narrativa oficial que la dictadura cubana esgrime sistemáticamente para criminalizar la disidencia, tachando a los creadores de \»asalariados vende Patria\» y de incitar a la intervención militar, sin presentar pruebas que sustenten dichas afirmaciones.
La criminalización de la libertad de expresión
Anticipando su detención, Kamil Zayas dejó una declaración pública en la que defendió su labor y denunció la censura estatal. \»Me arrestan por el único crimen que una dictadura no tolera: atreverse a mirar de frente y decir en voz alta lo que todos notamos: sus faltas garrafales, sus ineficiencias crónicas, sus injusticias sistemáticas y la opresión que aplasta la dignidad de un pueblo entero\», afirmó el joven, evidenciando que la única ofensa cometida ha sido ejercer el derecho a la libre expresión.
Este caso no es un hecho aislado, sino que se enmarca en la profundización de la crisis estructural que atraviesa Cuba. Ante el colapso económico, la inflación galopante, el desabastecimiento y el masivo éxodo migratorio, el gobierno cubano ha optado por intensificar la represión social y el acoso a figuras críticas para silenciar el descontento popular. La persecución a comunicadores independientes se ha consolidado como la principal herramienta del régimen de La Habana para impedir el escrutinio ciudadano sobre su gestión.
La arbitrariedad contra El4tico ha generado un firme rechazo internacional. La Embajada de Estados Unidos en Cuba y congresistas como Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez se han sumado al reclamo de la sociedad civil independiente para exigir la liberación inmediata de los jóvenes. Estas detenciones vuelven a exponer ante la comunidad internacional la vulneración sistemática de los derechos humanos en la isla y las implicaciones de un ejecutivo cubano que recurre a la fuerza para acallar cualquier atisbo de disidencia.