Organizaciones de la disidencia cubana, agrupadas en la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) y la plataforma Pasos de Cambio, han lanzado un llamado conjunto a la ciudadanía y a la comunidad internacional para impulsar una transición pacífica hacia la democracia en la isla. La iniciativa, respaldada por figuras como Rosa María Payá y Orlando Gutiérrez-Boronat, cobra fuerza en un contexto hemisférico marcado por la reciente caída del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
La campaña, bajo la premisa de que existe una hoja de ruta estructurada para el cambio, busca consolidar la unidad entre actores políticos dentro y fuera de Cuba. Durante la presentación, la activista Rosa María Payá, fundadora de Cuba Decide e integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), celebró los recientes acontecimientos en Venezuela, donde fuerzas estadounidenses capturaron al dictador Nicolás Maduro. Payá enfatizó que, al igual que el pueblo venezolano defendió su soberanía eligiendo a Edmundo González como presidente y a María Corina Machado como vicepresidenta, los cubanos también están preparados para recuperar el control sobre su destino político.
Por su parte, el secretario general de la ARC, Orlando Gutiérrez-Boronat, aseguró que el camino hacia la democracia en la nación caribeña es ya \»irreversible\». El dirigente opositor sostuvo que existe una demanda inequívoca de transformación tanto en el exilio como dentro de la isla, donde la población sufre bajo el control absoluto de la dictadura cubana. \»Hemos luchado por años, lo hemos dado todo. Cuba será libre y la noche no será eterna\», resaltó Gutiérrez-Boronat, instando a los gobiernos del mundo a apoyar el derecho de los cubanos a vivir sin represión ni totalitarismo.
Estrategia de movilización y resistencia civil
La plataforma Pasos de Cambio ha consolidado su propuesta a través del documento \»Pautas para la Movilización Ciudadana por el Cambio en Cuba\», un compendio que recoge aportaciones de académicos, activistas y ciudadanos no afiliados. El texto aboga por una transición no violenta basada en la desobediencia civil, manifestaciones pacíficas y el fortalecimiento de redes de coordinación local, así como el impulso de medios independientes y economías autónomas que permitan socavar las estructuras de control del régimen de La Habana.
Este llamado a la acción se produce en medio de la profunda crisis estructural que atraviesa el país. El colapso del sistema económico ha generado una inflación galopante y un desabastecimiento crítico de bienes básicos, mientras que la falta de libertades fundamentales y la constante represión social por parte de las autoridades de la isla han provocado un éxodo migratorio sin precedentes. La oposición argumenta que estas condiciones hacen imperativa una transformación del modelo político, económico y social para evitar el colapso total de la nación.
Las implicaciones de esta articulación opositora representan un desafío directo al monopolio del poder ejercido por el gobierno cubano durante más de seis décadas. Si las estrategias de movilización logran consolidarse en el territorio nacional, el ejecutivo cubano se enfrentará a una presión interna inédita. La respuesta de las democracias occidentales será determinante para respaldar una transición que, según los promotores de la iniciativa, busca enterrar el modelo autoritario en el hemisferio y abrir paso a una era de estabilidad, libertad y prosperidad.