Miércoles, 22 de julio de 2026
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El colapso de la recolección de basura en Cuba obliga a los ciudadanos a incendiar residuos y respirar aire tóxico

Miles de cubanos se asfixian por el humo de vertederos improvisados ante el colapso del sistema de recogida de desechos. La falta de camiones y combustible ha llevado a los vecinos a prender fuego a la basura, generando una crisis sanitaria y ambiental en varios barrios de la isla.

La inoperancia del régimen de La Habana en la gestión de residuos sólidos ha transformado calles y solares en basureros a cielo abierto. Sin capacidad operativa en la Empresa de Comunales, la población se ve obligada a reducir el volumen de desechos mediante la quema, una práctica que llena el ambiente de un persistente olor a plástico quemado y agrava la contaminación del aire en comunidades urbanas.

Los efectos de esta emergencia ambiental ya colapsan los centros de salud locales, que reportan un aumento en consultas por afecciones respiratorias. Carmen Valdés, una jubilada de 68 años residente en San Miguel del Padrón, relata que el intenso olor químico la obliga a mantener las ventanas cerradas. \»Mi nieto, de cinco años, ha sido ingresado dos veces este mes por crisis de asma\», denuncia. Además del humo, la basura acumulada propicia la proliferación de mosquitos y ratas, incrementando el riesgo de enfermedades como el dengue y el virus de Oropouche.

Un cóctel tóxico ante la pasividad del Estado

La doctora Elena Gutiérrez, especialista en toxicología ambiental, advierte que la combustión a bajas temperaturas de plásticos, poliestireno y PVC libera dioxinas y furanos, compuestos altamente cancerígenos. Estas micropartículas penetran en los alvéolos y el torrente sanguíneo, elevando el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Aunque la legislación cubana prohíbe la emisión de gases tóxicos, las autoridades de la isla carecen de recursos para hacer cumplir la ley, evidenciando la incapacidad del gobierno cubano para garantizar condiciones de vida dignas.

Este escenario es una manifestación más del deterioro estructural que sufre la isla, producto de la mala gestión y la profunda crisis económica. Mientras la población enfrenta el dilema de convivir con la basura o respirar humo tóxico, el ejecutivo cubano mantiene su inacción. Sin una recuperación de la capacidad de recogida y programas de reciclaje, el aire seguirá siendo un peligro para los ciudadanos, profundizando el colapso sanitario y empujando a más cubanos a considerar el éxodo migratorio ante la inviabilidad de las condiciones de vida impuestas por la dictadura cubana.

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reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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