El Observatorio de Monedas y Finanzas de Cuba (OMFi) proyecta que el dólar estadounidense podría alcanzar un rango de 460 a 490 pesos cubanos (CUP) en el mercado informal antes de que concluya noviembre. Esta escalada evidencia la profunda crisis cambiaria y la incapacidad de las autoridades de la isla para estabilizar una economía sumida en el caos estructural.
Según el análisis difundido por el medio independiente elToque, el pronóstico se sustenta en un severo desequilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado paralelo. Actualmente, la Tasa Representativa del Mercado Informal sitúa el dólar en 455 CUP, el euro en 485 y la moneda libremente convertible (MLC) en 208. La escasez de vendedores dispuestos a soltar divisas y el aumento de compradores que buscan adelantarse a nuevas alzas mantienen una presión constante sobre el tipo de cambio en un entorno de extrema volatilidad.
El informe advierte que factores como la restricción de inventarios, la inflación galopante y la incertidumbre regulatoria impuesta por el ejecutivo cubano encarecen drásticamente la reposición de mercancías para el sector privado y los importadores. Esta dinámica obliga a los actores económicos a demandar desesperadamente moneda dura. La dolarización de las transacciones, un síntoma claro de la fragilidad estructural del sistema, sigue expandiéndose y realimenta la búsqueda de efectivo para pagos, importaciones y ahorro frente a un peso cubano completamente devaluado.
Consecuencias de la fractura económica
El descontrol cambiario no es un fenómeno aislado, sino el reflejo directo de la crisis sistémica que atraviesa la nación. La pérdida total del poder adquisitivo del salario en moneda nacional empuja a amplios sectores de la población a la pobreza extrema. Ante la imposibilidad de acceder a productos básicos y la falta de perspectivas, el éxodo migratorio continúa siendo la principal válvula de escape para una ciudadanía asfixiada por las políticas fallidas del régimen de La Habana.
Para los próximos días, los analistas anticipan un mercado altamente sensible a choques informativos y restricciones de oferta. Si no se adoptan medidas estructurales que alivien el acceso a divisas —un escenario altamente improbable bajo la actual ineficacia estatal—, el dólar permanecerá en el límite superior del rango proyectado. Mientras tanto, la población deberá seguir sobreviviendo en la incertidumbre de una economía sin reglas claras, donde el ahorro de toda una vida se evapora y la dictadura cubana impide cualquier demanda social o protesta frente al colapso generalizado.